jueves, 6 de julio de 2017

Viaje Chamánico III - Los Tres Mundos

Por Sandra Ingerman
(Traducido por Manon de Shamanic Journeying:
A Beginner's Guide)

De acuerdo a la visión chamánica, hay una realidad invisible más allá del mundo físico que es accesible a través del viaje chamánico. En el chamanismo celta, esta realidad invisible es conocida como el “Otro Mundo”. En la tradición aborigen australiana, el mundo invisible es conocido como el “Tiempo del Sueño”. Muchas tradiciones chamánicas creen que la realidad invisible está dividida en tres mundos separados: el Mundo Inferior, el Mundo Superior y el Mundo Intermedio. Cada mundo tiene distintas cualidades, incluyendo portales o entradas particulares y un paisaje reconocible. En esta introducción, me gustaría presentar cada uno de ellos, incluyendo sus distintos portales y las diferencias en el paisaje.
Al Mundo Inferior algunas veces se le conoce por el término “Inframundo”, aunque para algunas personas ese término puede tener una connotación negativa. El paisaje en el Mundo Inferior tiende a ser terrenal, lleno de montañas, desiertos, densas junglas y bosques. Cuando enseño a viajar, recomiendo que la gente empiece por viajar al Mundo Inferior.
Para viajar al Mundo Inferior, empezarás por visualizar un lugar en la naturaleza que hayas visitado en la realidad ordinaria y del que tengas un claro recuerdo, usarás ese lugar para viajar hacia abajo al interior de la tierra. Las formas tradicionales de entrar en el Mundo Inferior incluyen descender por las raíces de un árbol, bajar al centro de un volcán, a través de un agujero en el suelo, la entrada de una cueva, o a través de una masa de agua, como un lago, arroyo, río o catarata. Cualquier forma en la que puedas verte en un lugar específico en la naturaleza, usando una apertura natural para viajar al interior de la tierra estará bien. Si no tienes una imagen clara de una apertura natural, puedes verte viajando hacia abajo dentro de la tierra subido en un elevador o en un metro, si eso es lo más fácil para ti.
La gente a menudo experimenta una fase transicional una vez han entrado en su apertura que parece como un túnel que les conduce al Mundo Inferior. Un ejemplo literario de esa transición puede encontrarse en la historia de Alicia en el País de las Maravillas, donde Alicia desciende al interior de otro reino a través de un túnel mágico. Finalmente, sales a la luz y el paisaje de tus alrededores se vuelve claro. Este es el Mundo Inferior.
En contraste, muchas personas experimentan el Mundo Superior como muy etéreo. La luz tiende a ser brillante, aunque el espectro de los colores puede incluir de todo, desde suaves pasteles a completa oscuridad. Los paisajes en el Mundo Superior pueden ser muy variados, y podrías encontrarte en una ciudad de cristal o simplemente en las nubes. Cuando estás en el Mundo Superior, es común sentir como si estuvieras sobre algo, aunque ya no puedas sentir la tierra bajo tus pies.
Para viajar al Mundo Superior, querrás empezar por verte en un lugar particular en la naturaleza que te ayude a viajar hacia arriba. Algunos chamanes usan el Árbol de la Vida, ascendiendo las ramas hacia el Mundo Superior. Otras formas tradicionales de viajar al interior del Mundo Superior son trepar por una cuerda o subir una escalera, saltar desde la cima de una montaña, elevarse sobre un tornado o un torbellino, subir por un arcoíris, ascender en el humo de un fuego o a través de una chimenea, o encontrar a un pájaro que te lleve. Hoy, algunas personas viajan al Mundo Superior sobre un globo de aire caliente, otros simplemente flotan hacia él, y otros piden a sus animales o espíritus guardianes que los lleven hacia arriba. Cualquier forma en la que alcances el Mundo Superior estará bien.
Pasarás a través de una transición que te indicará que has entrado al Mundo Superior. Para algunas personas es una capa de nubes o una capa de niebla. Esta será una transición, no una barrera, como en la historia de “Jack and the Beanstalk”, en la que trepa por la habichuela y tiene que pasar a través de una capa de nubes antes de entrar a un nuevo mundo. De forma similar, en The Wizard of Oz, Dorothy viaja a otro mundo en un tornado, que es una experiencia común en el chamanismo. De hecho, hay muchas historias para niños que hablan de viajar a la realidad no ordinaria que consisten en prácticas reales del chamanismo tradicional.
Cuando hayas pasado a través de esta transición, llegarás al primer nivel del Mundo Superior. Si aun ves el planeta y las estrellas conforme viajas hacia arriba, todavía no has alcanzado el Mundo Superior. Una vez más, sabrás que estás en el Mundo Superior por la sensación de haber pasado a través de un umbral permeable de algún tipo, después del cual el paisaje cambiará.
Aunque muchas tradiciones chamánicas ven los Mundos Inferior y Superior como conteniendo un definido número de niveles, muchos de nosotros hemos encontrado que hay un ilimitado número de niveles, porque el universo en sí es ilimitado. Cada nivel tendrá algo especial que enseñarte y dependerá de ti explorarlo.
El Mundo Intermedio es la dimensión espiritual de nuestro mundo físico. El viaje al Mundo Intermedio es un método para comunicarse con los espíritus que viven en todas las cosas presentes en la realidad física. Los chamanes clásicamente viajan al Mundo Intermedio para encontrar objetos perdidos y robados, para comulgar con la naturaleza, o para hacer un trabajo de curación a larga distancia. Otro gran viaje a emprender en el Mundo Intermedio es a la luna para preguntar sobre los diferentes ciclos y fases de la luna y cómo afectan a tus sentimientos y conducta. De esta manera, puedes aprender la manera de hacer cambios en tu vida que estén alineados con tus ciclos naturales, dándote una sensación de bienestar en aumento. También puedes hablarle al sol, las estrellas y los elementos existentes en la naturaleza, cada uno de los cuales tiene mucho que enseñarnos sobre cómo restaurar el equilibrio en nuestras vidas.
Cuando viajas al Mundo Intermedio, estás en el tiempo presente, viajando a través de nuestro paisaje físico. Simplemente te ves caminando saliendo por la puerta y entrando en el jardín, o viajando a través del espacio rápidamente para buscar algo que has perdido o alcanzar un destino más distante. Podrías hacer un viaje al Mundo Intermedio para reunirte con las plantas, árboles y rocas allí donde vives, para aprender más sobre ellos y estar en equilibrio con los mismos. George Washington Carver fue un muy respetado botánico que dijo que había obtenido conocimiento sobre el cultivo de las plantas caminando por el bosque y hablando con ellas. Los chamanes siempre han hablado a los animales y las plantas dentro y fuera de sus viajes para aprender sobre la naturaleza, los ciclos, los ritmos y el entorno en el que viven. Sin embargo, no confíes exclusivamente en tus viajes por el Mundo Intermedio para conectar con la naturaleza. También querrás dedicar tiempo en el exterior comulgando con ella misma, y ojalá tus viajes te inspiren a hacerlo.
Puede ser un poco complicado trabajar con el Mundo Intermedio, ya que hay diferentes tipos de espíritus que viven allí. Algunos de los espíritus que viven son almas de difuntos que han sufrido muertes traumáticas y no han cruzado con éxito al otro lado. Algunos de estos espíritus puede que ni siquiera sepan que están muertos. Para ayudarles, necesitarías recibir más entrenamiento del que este programa puede suministrarte. De hecho, hay toda un área de entrenamiento chamánico llamada trabajo psicopómpico, que incluye métodos para ayudar a las almas a completar su proceso de cruce. No obstante, está bien viajar para hablar con el espíritu de un árbol, una planta, un río, o el viento, o reunirse con los seres feéricos, los devas y elfos que viven en el Mundo Intermedio.
Durante tus viajes, puedes elegir viajar al Mundo Inferior, al Mundo Superior o al Mundo Intermedio. Puedes decidir embarcarte en  conversación con los espíritus que encuentres, o simplemente puedes seguir adelante. Es importante entender a medida que emprendes el viaje chamánico, que tienes un completo control del lugar al que vas y de con quien hablar. Parte de la exploración y maravilla de la realidad no ordinaria es descubrir las cualidades que tienen los diferentes territorios – incluyendo una variedad de paisajes – y qué espíritus viven en ellos. Nuestros espíritus ayudantes tienen la habilidad para viajar entre los mundos y pueden acompañarnos en nuestros viajes dándonos transporte y apoyo, indiferentemente del lugar al que viajemos.
Finalmente, no hay un conjunto de reglas sobre lo que las personas deberían experimentar cuando viajan a cada mundo, aunque describiré algunas experiencias comunes para ayudarte a entender las diferencias entre los mundos. Sin embargo, es vital que confíes en tu propia experiencia – en lugar de intentar replicar la de otro – y que recuerdes que la experiencia de cada persona es igualmente válida.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


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