viernes, 5 de mayo de 2017

Robando el Fuego del Cielo XVII

Por Stephen Mace

(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)

XXa. Elementales y Lugares de Poder

La asunción básica en el enfoque hechiceril de la magia, es que cualquier aspecto de tu vida o del mundo que te rodea y que puedes definir como distinto o separado, también tendrá un aspecto etéreo que puedes definir como un espíritu distinto o separado. Y una vez definas a un espíritu, puedes entrar en relación con él –conjurándolo, nombrándolo y atándolo con un ritual de Carga para que así obedezca tu voluntad.
Esto se aplica a aspectos específicos del mundo externo así como a aspectos de nuestras mentes inconscientes o espíritus independientes o demonios en el plano astral. Cada lugar, estructura o fenómeno ecológico o geológico, tendrá un espíritu propio –conocido como elemental o genius loci– que el hechicero puede hacer que le asista en la medida en que lo permita su naturaleza. Por supuesto que no para todo lugar sobre la superficie de la tierra valdrá esto en absoluto. El lugar estará físicamente durmiente, con ningún conocimiento o poder, un lugar detrás de otro sin ninguna distinción psíquica en particular, así que no tendrá sentido tratar con él mágicamente. Por otra parte, hay lugares significativos a nuestro alrededor que muestran su poder a cualquiera que esté buscándolo. Ríos y cadenas montañosas, colinas y colinas boscosas, lagos y prados y mares interiores –todos estos puede tener un potencial para proveer conocimiento y poder que pude usarse para promover nuestros propósitos.
Por supuesto que reconocer el valor de un lugar es una cosa, y encontrar, nombrar y atar a su elemental es otra. Que un principiante encuentre el espíritu de un lugar requiere que emprenda una proyección astral a gran escala, lo cual no es lo difícil si el lugar está un poco aislado, especialmente de noche. Pero con práctica y especialmente después de haberte familiarizado con tu Santo Ángel Guardián, un estado mental de tipo astral puede conseguirse a través de una simple meditación para entrar en contacto con el estado anímico del lugar –especialmente si añades una bocanada de cannabis para hacer que el poder fluya con más claridad. Una vez entras en este estado mental, pregúntale a tu Ángel el nombre de los espíritus del lugar y cualquier detalle que necesites para invocarlo, después usa ese nombre como un cántico o mantra para llamarlo a aparición en tu imaginación. Cuando el espíritu esté delante de ti en el ojo de tu mente, haz todo lo que puedas para percibir su esencia, después átalo con una Carga ritual. El control que consigas sobre el elemental, seguramente estará más limitado de lo que podrías esperar de un espíritu que reside en tu inconsciente, pero al menos será suficiente para permitirte trabajar con su poder sin riesgo de obsesión.
Una vez el espíritu de un lugar ha sido atado apropiadamente, puedes confiar en su apoyo dentro del reino de su competencia. De un océano podrías obtener el poder para lograr tu verdadero nivel, quiero decir, para lograr tu destino. De un río podrías tomar el movimiento implacable  (especialmente si está en inundación), o la habilidad para percibir en al menos un modo acuático sobre la extensión de su cuenca. Una escarpadura podría proveerte con el acceso que abre al poder en el centro de la tierra. Una torre de oficinas podría suministrarte con el conocimiento de las corporaciones en las que están sus inquilinos, ayudándote para conseguir un trabajo o una cuenta de ellas, y ayudarte a tratar con los desafíos que encuentres mientras estés a su servicio. O podrías usar el espíritu de un lugar para promover un propósito benéfico mutuo. Por ejemplo, para hacer que tu grupo musical favorito toque con mayor habilidad y empuje, podrías invocar al genius loci del sitio donde estén tocando y de la tierra en la que están sus cimientos. Esto te dará una experiencia musical inspiradora y también ayudará a la organización a amortizar su parte.
Cualquier localización lo suficientemente potente para tener una presencia digna de encontrarse, bien puede incluir un lugar de poder, un lugar no más de pocos metros cuadrados donde el poder puede ser absorbido directamente desde el tejido espiritual del planeta. A menudo, estos sobresaldrán de su incongruencia, como un estanque que surge de una roca elevada, o una formación rocosa en medio de un pantano. Otros llamarán la atención por su carisma, por ejemplo un asiento rocoso en la cima de un acantilado, o por su simple belleza. Pero incluso los sutiles son bastante fáciles de encontrar si le preguntas al elemental por la localización en general. Puedes tratar a la energía que emana del lugar como un espíritu, pidiéndole a tu Ángel que la invoque y te diga su nombre para que puedas atarla y usarla como puedas. Dependiendo de qué tipo de lugar es, podrías ser capaz de extraer la energía para un uso posterior, o quizá servirá como una entrada a los intestinos de la tierra dentro de la que puedes colocar talismanes para que cumplan mejor tus propósitos.
Por otra parte, debería hacer notar que los lugares varían en sus cualidades desde completamente benéficos (cuyo poder puede tomarse dentro de tu aura y ser almacenado directamente) a los perniciosos (que deberían evitarse por completo). Incluso si las diferencias obvias en el carisma no te dan una clara advertencia, tu Ángel fácilmente te lo dirá con solo pensar en preguntárselo.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



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