viernes, 28 de abril de 2017

Robando el Fuego del Cielo XV

Por Stephen Mace

(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)

XIX. Medios de Realzamiento

Debería por ahora ser obvio que algunos trabajos mágicos necesitan más esfuerzo que otros, dependiendo tanto de lo distante que está lo que deseas del alcance de tu voluntad, como de lo grande que sea el efecto que deseas provocar. Una pequeña ducha será más fácil para empezar que una inundación, será más difícil hacer llover en Needles que en Spokane. Por ello puede que requieras técnicas adicionales para aumentar tu poder, elaboraciones sobre los huesos al desnudo de los sigilos y las letras sagradas ya descritos. Dividiremos nuestra cobertura de estos en cuatro amplias categorías: 1) ritual; 2) hierbas, aceites e incienso; 3) drogas y 4) sexo.

1) El ritual funciona solo si las personas involucradas en él saben como hacerlo funcionar. La mayoría de los rituales realizados por la religión organizada fracasan porque las personas que lo hacen no tienen poder: ningún poder en el discurso del sacerdote, ningún poder en las congregaciones oyentes, ningún conocimiento de las formas en las que el poder puede ser invocado y enfocado. El ritual debe parecer espontáneo. Incluso si es el resultado de una cuidadosa planificación para producir justo el correcto efecto psicológico, todavía debe parecer tan natural como respirar –y nunca forzado o mecánico.

La razón para hacer rituales es que hay secuencias de estados mentales que puedes seguir para llevarte a una identificación con el poder que deseas. Los rituales que tratan de crear tal identificación generalmente siguen este orden: a) definen el poder; b) excitan al hechicero hasta que sobrecarga su ego y el poder es reconocido; c) identifican al hechicero con el poder y d) enfocan el poder de acuerdo a la voluntad del hechicero.

a) El poder generalmente es definido en un pacto, declarando precisamente quién es el hechicero y qué está intentando lograr.

b) La excitación generalmente es la parte más larga del rito y puede producirse con canto, danza, salmodia de nombres bárbaros, asunción de la forma astral adecuada al dios o letra sagrada, o cualquier otra cosa.

c) La identificación es lo que sucede si haces la definición y excitación de forma apropiada. El texto del rito simplemente la declara, y tu exaltada mente está muy dispuesta a estar de acuerdo tanto con la palabra como con el espíritu.

d) El método que el hechicero usa para enfocar el poder estará determinado por su propósito. Si desea conocimiento relacionado con el poder, evocará a sus espíritus y les preguntará. Si quiere cambiar el mundo externo o almacenar el poder para después, lo enfocará en un talismán. Si quiere cambiarse a sí mismo, lo usará para consagrar un Anfitrión, consumiéndolo después.

Para resumir los rituales: no fueron el punto fuerte de Austin Spare, y si crees que los harías bien, consulta los escritos de Aleister Crowley, uno de los grandes magos rituales de todos los tiempos.

2) Hierbas, aceites e incienso están relacionados en que todos tienen olores característicos, y por ello son útiles para las ceremonias y el viaje astral. En un nivel materialista su efecto es el simple condicionamiento. Si un hechicero quema un incienso particular solo cuando está intentando sentir lo sagrado, después su olor le incitará a sentir lo sagrado en cualquier momento en que lo huela. En un plano más esotérico, la tradición dice que algunos de estos agentes son suavemente psicotrópicos, sirviendo para aumentar aspectos específicos de la consciencia humana. Ya que estos aspectos están relacionados con los diversos poderes disponibles, los hechiceros a través de los tiempos han llenado volúmenes atribuyendo las esencias disponibles a los poderes que han reconocido, algunos con más lógica que otros. Para atribuciones en general (desde inciensos y drogas a planetas y metales), el 777 de Crowley es insuperable –aunque solo sea por la actitud abierta de Crowley– aunque por supuesto, él lo atribuye todo al Árbol de la Vida. Puesto que el que trabaje con nuestro método aquí desarrollará su propio árbol tal y como encuentre sus poderes, tales guías le pueden ser útiles solo como un bosquejo en bruto. Lo mejor que harás será llevar a cabo tu propia investigación.

3) El valor de las diversas drogas disponibles varía dependiendo de la droga y la persona que la toma. Tres tipos de droga son importantes para mí. Crowley estaba intrigado por otras dos. Las mías son a) alcohol; b) cáñamo y c) psicodélicos. Las dos grandes de Crowley eran la heroína y la cocaína. Spare solo bebía un poco, el sexo era su predilección.

a) El alcohol ha sido una materia prima en los ritos mágicos desde los más tempranos tiempos. Ayuda bajando las inhibiciones para que el hechicero pueda encontrar sus poderes libre de la crítica, dándoles libre acceso a su ego cuando los llama. Perjudica si te hace caer dormido, te hace derrumbarte o si eres adicto a él. También es malo si tienes que orinar en medio de todo –literalmente– o romper el círculo.

b) El cáñamo es un intensificador. Hace más intensas las visiones astrales, hace que las impresiones sensuales sean más intensas y hace que la corriente propia de pensamiento sea más vívida y más elocuente. Falla cuando las cosas van tan rápidas que les pierdes la pista, o cuando las visiones son tan vívidas que te revuelcas en ellas, o cuando el porro es tan bueno que subes como un cohete y después te estrellas. Conjurar es a menudo un acto de resistencia, y si no puedes postergar la caída, ya no estarás ahí cuando el poder llegue llamando. 

c) Los psicodélicos apartan los filtros del interior de tu mente, permitiendo que todo entre, dejando que tu imaginación genere –vívidamente– cualquier cosa que quiera. Por lo tanto son estupendos para mirar, potencialmente aterradores si realmente tratas de hacer algo más complicado que dejar un registro o ir a dar un paseo. Multiplican la percepción, pero a costa de la concentración, porque tu lapso de atención se volverá de un minuto. Por lo tanto los psicodélicos son peligrosos si lo que ves te hace querer hacer algo del todo psicótico –esto es, si proyectas tus pesadillas hacia el mundo exterior, respondes a ellas y después la confusión te rodea cuando la gente empieza a preguntarse por qué estás actuando de forma tan loca. Esto es, a menos que sepan sobre el ácido, en cuyo caso probablemente señalarán que la pesadilla te está obsesionando y puedas empezar a discutir vehementemente.

Los psicodélicos son por ello el medio más rápido para confrontar a cualquier demonio oscuro que podría estar escondiéndose en tu psique, y tienen un feo hábito de ir a parar al Morador del Umbral(1) y dejarlo caer en tu regazo. Los bromistas no estaban solo haciendo juegos de palabras cuando etiquetaron como tripping (tropezando) “a la Prueba del Ácido”.

Pero incluso si no eres neurótico, los psicodélicos son mejores para la contemplación pasiva que para la hechicería. Puedes llamar a los poderes, pero puede que no sean lo que quieres, y puede que no salgan cuando se lo dices. Puedes ir al astral, pero puede ser difícil recorrer todo el camino, o permanecer durante todo el camino, o recorrer todo el camino de vuelta cuando así lo quieras. Es como si la droga misma se hundiera en medio de tu inconsciente y si intentaras hacer que tus espíritus hicieran trucos mientras está ahí, solo tropezarían y se harían un lío.

Los psicodélicos también producen una debilidad prolongada que persiste mucho después de que acabe la diversión. Y entonces puedes contar con el pago por tu intensidad psíquica durante el día siguiente o así, encontrándote con que tienes muy poca energía y quizá una ligera pérdida de coordinación sutil. Así que es mejor entonces dormir mucho y descansar. Si te pegas un viaje la noche del viernes, deberías estar de vuelta al 95% la mañana del lunes, pero solo si espacias tus viajes. Si viajas cada fin de semana, dentro de unos pocos meses todavía estarás tropezando con los marcos de las puertas y clavándote el tenedor en los labios cuatro días después. No es bueno dejarlo para más tarde.

Las drogas favoritas de Crowley eran la heroína y la cocaína. Sentía que la cocaína era un excelente estimulante y la heroína una buena ayuda para la concentración. También murió siendo adicto, pero con 72 años y bastante lúcido. Dejaré que el lector extraiga su propia moral y solo afirmaré que la química del cuerpo de todo el mundo es diferente y nadie puede decir qué le está destinado o prohibido a otro. Como el dios Hadit dice en el Liber AL vel Legis:

Soy la Serpiente que da Conocimiento y Deleite y brillante gloria, y agita los corazones de los hombres con embriaguez. ¡Para adorarme tomad vino y extrañas drogas de las que yo hablaré a mi profeta, y emborrachaos con ellos! No os dañarán en absoluto. Es una mentira, una tontería contra uno mismo. La exposición de la inocencia es una mentira. ¡Sé fuerte, Oh hombre! Desead, gozad todas las cosas de los sentidos y el éxtasis: no temáis que ningún Dios os rechace por esto.

4) De todas las fuentes de energía que están disponibles para dinamizar el espíritu humano, ninguna es tan obvia como la que podemos encontrar en el acto sexual. Una persona puede vivir la vida de un esclavo absoluto, tan atascado en lo mundano que finalmente le mata, y aun este simple acto – realizado con deleite de lujuria o amor– puede elevarle de lo vulgar y tocar su alma con poder, aunque solo sea por un momento. El acto sexual funciona para los verdaderos creyentes y los que no lo son, el salvado y el condenado, y por ello ha sido condenado o cubierto con leyes por las religiones dogmáticas de todo tipo. Pero los hechiceros aborrecen el dogma y han usado la energía sexual para aumentar  los poderes de sus mentes desde el principio. Ya que reconocen los peligros de este poder, lo han ocultado desde hace largo tiempo con secretos y símbolos, pero –como dijimos– no hay espacio para el simbolismo fantástico en Robando el Fuego del Cielo. Por ello hemos estado poniéndolo todo en orden, las técnicas y los peligros. Los resultados te los dejo a ti para que los descubras.

La técnica mejor conocida de magia sexual es la que Crowley enseñó en secreto. Es heterosexual, y la idea es que el acto sexual –realizado con competencia mágica– producirá un “hijo mágico”. Este es un ser astral cuyo poder es dedicado a llevar a cabo el propósito de los participantes. Es potenciado por el calor blanco del orgasmo y encarnado en el 'elixir' generado por el coito. Los participantes deben dar a este niño un nombre por adelantado y estar de acuerdo también, en su apariencia astral, porque debe llenar sus imaginaciones a lo largo del rito, hasta que el clímax lo fije en sus fluidos mezclados. Cualquier pérdida de concentración en él o de pensamiento independiente durante la cópula puede ser mortal, porque entonces su hijo será un monstruo. Los dos participantes deben por lo tanto estar de acuerdo en el simbolismo que usarán, donde la imaginería común es fácil de encontrar.

Aunque Spare nunca los mencionó en su obra publicada, usó dos métodos que descansan en la energía sexual para su cumplimiento. Se pueden encontrar descripciones de estos en The Magical Revival de Kenneth Grant, y también en su biografía de Spare, Images and Oracles of Austin Osman Spare (Weiser, 1975). Spare se refirió a estas técnicas sexuales como “la fórmula de la Virgen de Barro” y “el Sabbat de las Brujas”, y las tomaremos en este orden.

La fórmula de la Virgen de Barro es, como la técnica más convencional de Crowley, un método para engendrar una entidad independiente cuya voluntad es llevar a cabo las intenciones del hechicero. Difiere en que es autoerótica, y por lo tanto no requiere de ningún simbolismo compartido.

La Virgen de Barro en sí es un recipiente de arcilla fabricado para que sus dimensiones interiores se acomoden precisamente al volumen del pene erecto(2) del hechicero, con solo suficiente espacio en el fondo para tener un trozo de papel con el sigilo de su deseo. Colocado al fondo de la Virgen, el hechicero carga este sigilo durante el acto orgásmico. En dicho momento visualiza su deseo, manteniendo la imagen en su imaginación durante tanto como le sea posible. Una vez la imagen mental empiece a desvanecerse, sellará la urna y la enterrará. Realizará el rito para que el enterramiento sea a medianoche, “estando la luna en cuarto”. Cuando la luna pase a llena, el hechicero desenterrará este útero de arcilla, lo rellenará de esperma y –“mientras repite los encantamientos adecuados”– lo verterá como una libación sobre el suelo. Después volverá a enterrar la urna.

Las advertencias de Spare de que esta técnica nunca falla, es peligrosa, y por eso deja mucho que adivinar. Cuando escribe, insinúa que el efecto esencial de la fórmula es la fuente de la leyenda de los genios atrapados en la botella de latón. A partir de esto se puede suponer que la urna actúa como un útero de arcilla en el que el hechicero engendra a un espíritu familiar. Dicha ayuda puede ser tan arriesgada como efectiva, no obstante, por si el hechicero es de alguna forma incapaz de controlarse, tendrá aun más dificultades para manejar un poder semiindependiente tal como este. Debe siempre mantener la iniciativa sobre él, no permitirle nunca espacio alguno para la acción independiente, y siempre mantener una estricta separación entre su forma y la suya propia. No debe invitarle nunca a entrar en él.

El Sabbat de las Brujas de Spare, por otra parte, no está diseñado para crear espíritus, sino más como una afirmación sexual del principio Ni lo Uno-Ni lo Otro. Es la producción de la libre creencia por medios sexuales. En un trabajo de grupo creado para destripar la sensibilidad estética de los participantes, la creencia libre resultante se enfoca en un sigilo diseñado como su deseo colectivo. Las ideas convencionales de atracción erótica son cercenadas a través de la participación de mujeres mayores sexualmente habilidosas y grotescamente feas, que asumen un papel dominante en el rito. Grant cita a Spare como escribiendo que su fealdad es esencial para transmutar “la cultura estética personal del hechicero, la cual es de este modo destruida. Se usa la perversión para superar el prejuicio moral y la conformidad”. Esta destrucción del sentido estético de los participantes, junto con el efecto hipnótico del ritual, derrota completamente sus mentes conscientes, permitiendo un flujo desinhibido de libre creencia para dinamizar el sigilo.

Como la diosa Nuit anunció en Liber Legis:

Dado que Soy el Espacio Infinito y las Infinitas Estrellas del mismo, así tú también. ¡No unas nada! No hay diferencia entre tú ni entre cualquier cosa y cualquier otra cosa, porque de ese modo viene el daño.

¡Pero quien encuentre provecho en esto, que sea el jefe de todos!


(1) El Morador del Umbral es una personificación de todo lo despreciable que hay dentro de la psique de un hechicero dado, y es sorprendente. No puede negarse o atarse, solo derrotarse. Su amenaza es potencial, un rápido vislumbre dentro de tu propia lata de gusanos, y gana al hacer que decidas mantenerla cerrada. La forma de que ganes es yendo por delante y abriéndola, convirtiendo entonces tus gusanos en dragones uno a uno.

(2) Pudiera ser que una hechicera diseñara un implemento cerámico hueco que indujera al orgasmo y recolectara las secreciones vaginales, pero dejaré la investigación aquí para aquellas que estén anatómicamente equipadas para llevarla a cabo.

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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



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