viernes, 21 de abril de 2017

Robando el Fuego del Cielo XIV

Por Stephen Mace

(Traducido por Manon de Stealing the Fire from Heaven)

XVIII. Talismanes y el Vínculo Mágico

Aparentemente Spare era capaz de lograr el ideal recién descrito de Identificación Cósmica con alguna medida de éxito, porque más que de cualquier otro hechicero moderno, de él se ha dicho que tenía un don sin ninguna duda para los milagros genuinos. Según Kenneth Grant, Spare una vez hizo llover a petición (en Inglaterra, pero el cielo estaba claro cuando empezó) y también era capaz tanto de leer las mentes de otros como de inculcar sus propios pensamientos en ellos. Todo esto lo hizo con la ayuda de espíritus –“autómatas elementales” y “familiares intrusos”– a los que llamaba con la ayuda de sigilos apropiados para ellos. También estuvo dispuesto a complacer a los conocidos que le pedían hechizos para sus propios propósitos. Los daba en la forma de platos, cuencos o tazones decorados con sigilos, letras sagradas y pictogramas evocadores. Los cargaba evocando familiares intrusos y usando medios sexuales para impregnar los platillos con su poder. Un cuenco de madera se convertía así en un talismán –un objeto cargado que almacena y puede por ello transportar poder– y los talismanes son los medios más comunes de establecer un vínculo mágico.
Un talismán puede ser cualquier objeto que un hechicero escoja cargar, y su apariencia real depende de cómo pretenda ponerlo en uso. Si él está almacenando poder para darlo a un cliente o para su propio uso posterior, entonces lo adornará con cualesquiera símbolos místicos que sean apropiados para el poder, sean signos planetarios o sigilos alfabéticos y letras sagradas. Pero si sus intenciones mágicas deben permanecer secretas, usará un objeto que parezca ser inocente de hechicería. Esto podría ser algo como una carta de amor o un currículum vitae, y la carga mágica que el hechicero ponga en él estará ahí para influir en la mente del receptor, impeliendo a esa persona a conceder cualquier petición que lea sobre él.
La base física de un talismán siempre debería ser nueva –sea un cuenco de madera o una hoja de oro (qabalísticamente atribuido al Sol)– y debería ser apropiadamente inscrita antes del ritual. Cuando esté preparado debería ser consagrado, y después el hechicero debería invocar el poder con el que pretenda infestarlo. Cuando el poder haya alcanzado el clímax de intensidad, debería enfocarlo dentro del objeto. Lo hará usando palabras de poder para llenarlo con luz astral, o untándolo con sangre de un sacrificio o con el 'elixir' que se encuentra en la 'copa' después de la unión sexual. Finalmente, tendrá cuidado de envolverlo en una tela negra antes del destierro final, preservándolo así de la descarga accidental.
Los tipos de formas en que uno podría usar un talismán son determinados por los tipos de operaciones que uno puede realizar. Con el propósito de explicar el vínculo mágico, Aleister Crowley definió que hay tres niveles diferentes de trabajo: 1) operaciones dentro de una persona, 2) operaciones entre dos o más personas, pero en el mismo plano, y 3) operaciones entre dos planos –esto es, entre el hechicero y la tendencia de la naturaleza.
1) Cuando el mago trabaja dentro de sí mismo, la conexión entre su voluntad y su objeto es intrínseca, y ningún vínculo extra es necesario. Todos nuestros espíritus y demonios están bajo nuestra influencia, y podemos hacerles que hagan nuestra voluntad solo si podemos reconocerlos y llevarnos a nosotros mismos a actuar sobre ellos. Si deseas curar tu úlcera, aprender BASIC, mejorar tu visión artística o hacerte atractivo para el sexo opuesto, puedes invocar astralmente al poder apropiado y enlazarlo a la tarea.  Incluso así, un hechicero puede que desee usar un talismán para este tipo de magia, o como una forma de activar o desactivar un poder, o como una eucaristía.
Un talismán como un interruptor es lo que llevas cuando quieres un poder, y lo envuelves y lo pones aparte cuando no lo necesitas. Por ello un amante podría ponerse un talismán sensible antes de ir a ver a su dama, uno que no se atrevería a llevar a su trabajo en la agencia de cobros.
Las eucaristías son talismanes que se consumen. Imbuyes un objeto con el tipo de poder en el que deseas que se convierta, después lo consumes, creando así el poder en tu aura. El Anfitrión aquí podría ser algo como una galleta con un sigilo y letra sagrada dibujados sobre ella con colorante alimenticio. Podrías cargarla como lo harías con cualquier talismán – con Luz, Amor o cálida y roja Vida.
La gran precaución con las eucaristías es que tienes que asegurarte de que quieres convertirse en el tipo de poder que estás consumiendo, ya que es una obsesión pura y simple. Esto es naturalmente más peligroso cuando se usa el sexo o la sangre que cuando se llena el Anfitrión meramente con la Luz de la mente. La magia sexual precisamente es peligrosa porque es muy efectiva. La concentración de los participantes es crucial, porque si sus mentes se alejan del propósito del rito, el propósito se verá deformado, y el Elixir será un veneno para ellos. Deben tener una imagen mental común del poder que están invocando, y no deben permitirse vacilar mientras atraen el poder desde el interior. Si no son capaces de esto, deberían limitarse al poder en sus imaginaciones, y guardar el sexo para el amor.
2) Cuando el hechicero está trabajando para influir las acciones de otra persona, la necesidad de un vínculo es más patente, pero se puede encontrar con un poco de esfuerzo. Crowley da el ejemplo de un hombre que desea ganar el amor de una mujer. Ella está en el mismo plano que él –cultura, consciencia (visión, olor, sonido), lenguaje (discurso y escritura) e inconsciencia (ambos tienen uno e interactúan). Así que el hechicero tendrá muchas avenidas de abordaje. Puede cortejarla alabando sus excelentes cualidades. Puede afirmar su alabanza y expresar su necesidad emocional con invitaciones a cenar, notas de amor y enviando flores, perfumes o (para alagar su sentido de autoestima) regalos significativos. Y para afectar a su mente inconsciente, podría cargar cualquiera o todos sus regalos durante un ritual mágico. Por ello servirán como talismanes así como meras chucherías, presionando su psique profunda hacia su lado, incluso mientras fuerzan su noviazgo en su consciencia de vigilia.
La misma consideración podría aplicarse a un currículum vitae, una tesis doctoral o un contrato de grabación. Todas son cosas que vienen en directo contacto con la persona o personas que decidirán tu destino. Dichos objetos serán vehículos adecuados para tu poder, asumiendo por supuesto, que es tu voluntad la de tomar dicho curso coercitivo en lugar de uno más Autocentrado.
3) Con operaciones para afectar un plano completamente extraño, es como si estuviéramos intentando torcer la forma del Destino, y por ello la cuestión del vínculo se hace más difícil. Un ejemplo de dicho trabajo sería el intento de un hechicero de hacer llover. La más ligera familiaridad con la meteorología nos dice que está totalmente fuera del reino de la voluntad individual, los sistemas climáticos son vastas masas de aire que se desarrollan sobre los hemisferios al completo, o continentes, de todos modos, y tienen muy poco que ver con las criaturas con forma de tubo que corren a través de la superficie. Y aun la más ligera familiaridad con el panteísmo (y casi todos los hechiceros son panteístas, incluido este que escribe) nos dice que Todas las Cosas son Una en el nivel más profundo –en su fuente en la Mente de Dios. Por ello, como extensiones del Creador, una pequeña depresión tropical debería estar disponible para nosotros si realmente la necesitamos.
El problema aquí es que la Mente de Dios es mucho más difícil de alcanzar que el aura de un reacio al amor-interés, y una vez el hechicero está ahí, es difícilmente probable considerar la necesidad de lluvia. A menos que, por supuesto, sea su voluntad. En tal caso, no obstante, probablemente no intentará identificarse con la humedad, frentes y bajas y altas presiones. Pero esto lleva más que el simple diseño de un sigilo o letra sagrada seguido de alguna represión y encantamiento. El elemental debe crearse –esto es, ser engendrado y después alimentado a existencia independiente. Asumiendo que el hechicero es capaz de mantener el control sobre él, estará entonces disponible como un familiar para servir a su deseo de lluvia. Hablaremos más de esta manufactura hacia el final del siguiente capítulo.
Para descargar un talismán, agradece y libera su espíritu pronunciando una despedida formal, desterrándolo después.


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