viernes, 18 de diciembre de 2015

Magia del Ego

Por Phil Hine

(Traducido por Manon de Condensed Chaos)


Nuestro sentido de ser un individuo emerge a partir de grupos de creencias, actitudes, autodefiniciones, diálogos internos, límites y proyecciones de la 'otredad'. Nos movemos cada día a través de los campos altamente complejos de las relaciones sociales, asumiendo roles, llevando máscaras cuidadosamente creadas, estando tácitamente de acuerdo en jugar según las normas del Consenso o Realidad Suprema. La Realidad Suprema es un reino que ha recibido muy poca atención, al menos desde una perspectiva mágica. Es la realidad de la que nos salimos y a la que de mala gana retornamos, considerada por muchos como 'mundana' o 'material', como si no pudiera ser una fuente de poder o éxtasis. Una de las fuerzas de la Magia del Caos es el énfasis puesto sobre el trabajo con la identidad dentro de las dimensiones de la Realidad de Consenso, dimensiones que, después de todo, recuerdan a las simplicidades/complejidades de los Fractales.

Algunos ejercicios de la Magia del Caos enfatizan el ser capaces de adoptar diferentes sistemas de creencias, cambiar actitudes – no meramente de una forma intelectual, sino también en términos de sentimientos emocionales y acciones físicas. Como una práctica Tántrica, abrazamos aquello que rechazamos, y al hacerlo así, ampliamos los límites de lo que consideramos posible. Hacer esto de forma exitosa requiere gran determinación, pues entrar en un sistema de creencias diferente requiere que entremos en el campo de las relaciones sociales, adoptemos nuevas máscaras, aceptemos nuevas etiquetas para el yo, y los comportamientos y emociones que les acompañan. Una prolongada práctica en tal cambio de paradigma social trae a casa un punto muy claro: la identidad es frágil.

El sentido de identidad individual emerge de una compleja serie de entrelazadas interacciones sociales. Internalizamos una serie de etiquetas y alianzas para el yo, y a partir de estas surge nuestra experiencia de yoidad. Muchos nos definimos en términos de trabajo, estatus, raza, nacionalidad o preferencia de género. A menudo, un conjunto particular de relaciones sociales se convierte en el núcleo de la identidad – la etiqueta en la que caemos una vez más para definirnos ante otros como 'lo que somos'. En la medida en que los patrones de la sociedad postindustrial se vuelven crecientemente fractales en su conducta, así la identidad se vuelve cada vez más fluida – una posición que implica tanto posibilidades para la libertad como un gran miedo y alienación. Conforme las fluctuaciones del cambio social se vuelven más y más grandes, hay una creciente tendencia a desear conexiones 'sólidas' con un pasado histórico. Véanse las obsesiones con las 'raíces', 'volver a la naturaleza' y la corriente en boga por el romanticismo cultural y la invocación de las 'Tradiciones'. Todos esfuerzos por encontrar puntos de anclaje, crear islas de orden dentro de lo que Austin Osman Spare llamó "el caos de lo normal."

Dentro del torbellino social, muchos buscan estabilidad en las subculturas, reforzar el sentido de identidad fusionándose con un grupo que tiene un claro 'estilo' – código de vestir, creencias, actitudes, patrones emotivos, conductas. Moverse hacia las limitadas expresiones de un sistema social distinto nos amortigua contra el caos, y podemos extraer fuerza a partir del sentido de 'separación' de la 'corriente principal' de la sociedad. Los magos a menudo informan de un creciente sentido de 'alienación' de la realidad consensual, una percepción central que puede fácilmente manifestarse como un yo ligado al elitismo o al distanciamiento. Cómo tratan los magos con esta experiencia de la diferencia es por lo tanto, una fuente de gran interés. Esto es particularmente importante dentro de los Paradigmas del Caos y Tántrico, donde el énfasis está en la deconstrucción de la identidad más bien que en la búsqueda continua de un reforzamiento a través de un apego más fuerte a cualquier set de relaciones sociales, limitándose así uno mismo a un rango particular de expresión y movimiento.

Al entrar a un universo mágico, buscamos imponer orden en el caos. Entramos en un Tiempo Mítico, o Tiempo Eterno – un vínculo con el pasado a través de símbolos, imágenes y continuidad. Una ruta de escape, por la cual podemos ganar un respiro, un sentido de orden y continuidad. Allí podemos encontrar identidad y enraizarnos a una estructura. El renacimiento mágico está potenciado por dos subcorrientes relacionadas. En primer lugar, la búsqueda de un pasado personal y colectivo, y en segundo lugar, la necesidad de rutas de escape de la tiranía percibida en la Realidad Suprema. El deseo de recuperar y preservar el pasado es parte del impulso por preservar al yo. Sin saber dónde hemos estado, es difícil saber a dónde vamos. La preocupación por recuperar el pasado, a través de las ruinas, museos, etc., ha crecido desde el siglo XIX. El pasado es el fundamento de la identidad personal y colectiva. Ofrece el sentido de continuidad, de Tiempo Eterno. Pero la historia no es más verdadera. El pasado puede ser reescrito, reforjado en una nueva imagen para alimentar nuestros sueños de una Era Dorada, de Fronteras Nacionales, de sabiduría Perenne. La historia se convierte en mercancía. La preocupación con las raíces ha crecido rápidamente desde los años setenta, aún más por las inseguridades generalizadas en áreas nominalmente vistas como estables – trabajo, crédito, tecnología, habilidades.

Los universos mágicos nos retrotraen a la promesa de una metateoría a través de la que todas las cosas puedan ser representadas. Esto discurre en sentido contrario al espíritu del tiempo, que se aleja cada vez más de las proyecciones globales; donde una metanarrativa es ilusoria. Las ciencias son de repente inciertas; no siendo ya capaces de cartografiar el vacío a través de las matemáticas, encuentran mundos más y más pequeños por descubrir. El sueño de la Ilustración de un mundo único se está fragmentando en mundos en colisión y mundos aparte; nos ponemos máscaras y entramos en los diferentes juegos de realidad, los mundos sociales estratificados los unos en los otros a través de los que pasamos cada día. Los extraños mundos que vislumbramos reflejados en los ojos de otros a los que no podemos tocar; cuya existencia solo podemos adivinar, refractada a través de la red de medios de los estereotipos y las etiquetas. Las imágenes parpadean en nuestros ojos y en nuestras cabezas. Convertirse en un mago, implica un cambio continuo, modificación de la identidad, la entrada en diferentes paradigmas de creencia y conducta, aprendizaje de nuevas habilidades y la muda de patrones de vida que han agotado su utilidad. Hay por ello un cambio desde un 'Ego' central que está basado en el mantenimiento de las diferencias que separan al yo del otro, al 'Exo', el yo en un proceso continuo de participación dinámica.

Auto-Amor

La progresión lógica de este proceso es alcanzar el punto en el que la identidad está siendo continuamente deconstruída – cuando una medida de fluidez de expresión es lograda y uno se ha liberado de la necesidad de tener un sentido propio de un yo validado por otros. A esto, es a lo que Austin Osman Spare se refería cuando escribió sobre su doctrina de "Auto-Amor." Esto no es autorreflexión narcisista de los glamoures del ego, más bien es el vacío en el núcleo de una identidad que es libremente capaz de moverse dentro de cualquier conjunto deseado de relaciones sociales, sin sentirse atrapado o identificado enteramente con ellas. Como el núcleo del sentido del yo es 'Auto-amor', en lugar de cualquier etiqueta que encapsule cualquier conjunto particular de conductas, creencias y patrones de vida, se logra un estado de gran libertad de movimiento y expresión, sin la necesidad de la autodefinición. Auto-amor no implica necesariamente la alienación o retirada de la realidad consensual. La cultura moderna está saturada con 'rutas de escape' a través de las que somos alentados a resistir la rutina de la realidad. Drogas, sexo, novelas de fantasía, vivir en comuna, ideologías separatistas, terapias, creación de realidades virtuales y romanticismo histórico o utópico – todas rutas de escape bien señaladas que en última instancia, pueden demostrarse siendo callejones sin salida. Esto es especialmente verdad de las rutas de escape revolucionarias – políticas, estilos de vida o intentos 'mágicos'. Soportan, más que amenazan, la realidad suprema, mientras que nos alimentan con la ilusión de que estamos 'escapando'. Muchas de estas rutas de escape requieren un cambio en los guiones y máscaras sociales, y realmente hacen poco más que crear enclaves temporales de actividad dentro de la realidad consensual. Y la realidad consensual inevitablemente atrapa de nuevo estos enclaves – como se ve cuando las 'revoluciones' acaban convirtiéndose ineludiblemente en modas y tendencias.

La magia es la gran 'ruta de escape'. A través de sus estructuras podemos proyectarnos en el Tiempo Mítico, hacer lugares y espacios sagrados – proyectar futuros benignos o de otro tipo. Mientras que las estructuras políticas dicen que 'cambiar la estructura e identidad provocará cambios en consonancia', las realidades mágicas enfatizan a 'cambiar suficientemente la identidad y la estructura le seguirá'. Individualistas transitorios todos, soñamos nuevas torres a partir del fundamento de la realidad suprema. La dificultad viene cuando necesitamos convencer a otros para que compartan y apoyen el sueño. Por ello la paradoja del actual Aeon – la identidad personal se ha vuelto fluida, efímera e infinitamente abierta al ejercicio de la voluntad y la imaginación. Esto puede ser liberador. También es, por supuesto, profundamente perturbador y estresante. La nostalgia por los valores comunes se convierte en una fuerza cultural, tanto para la contracultura como para el estamento. En la medida en que nuestros mundos espaciales y temporales se vuelven cada vez más comprimidos, respondemos con negación, cinismo o una actitud indiferente hacia todo esto, la proyección sensorial, el anhelo de un pasado perdido y la simplificación de la representación. La búsqueda de rutas de escape rinde todavía otro mercado de comodidades – drogas, sexo, lo oculto, terapias, juegos mentales, políticas. No hay escape de la Sociedad del Espectáculo.

Para entender el enfoque Caoísta para la deconstrucción de la identidad, podemos echar un vistazo al ejemplo de Aleister Crowley, que ha dejado una gran cantidad de material útil para la exploración de los límites de la identidad. La vida de Crowley puede ser entendida como una batalla continua entre él mismo y la realidad consensual; una batalla por crear un enclave personal para sí mismo más allá de los límites de la moralidad convencional. Crowley buscaba escapar de la Sociedad del Espectáculo convirtiéndose él mismo en un Espectáculo. Usó a sus amantes, pupilos y escritos para crear un área libre en la que poder expresar una miríada de facetas de identidades que había descubierto a través de su vida mágica. El acercamiento de Crowley al problema de la identidad fue extremo, y parte de su deseo de crear una nueva sociedad. Como muchos visionarios, se vio como el heraldo de una nueva fase de ser para toda la humanidad.

"La materia es mi parque infantil. Construyo y rompo sin pensar. Ríe y ven HACIA mí."

Eris, el Libro Estúpido

La sociedad moderna ha exhortado la noción de individualismo hasta un grado casi patológico. Dentro de este impulso por ser individual están las continuas demandas por encontrar al yo 'real', 'superior' o 'verdadero'. Pero si "Nada es Verdad" y "Todo está Permitido", podemos llegar a descubrir que detrás de las máscaras y roles en los que nos dejamos caer mientras nos movemos a través de las dinámicas sociales de la Realidad Suprema, solo hay un confuso vacío. El paradigma Caoísta ofrece la libertad para ser muchos individuos y para encontrar un sentido de libertad, no a través de esfuerzos por resistir la realidad suprema o crear un área libre más allá de ella, sino para abrazarla gozosamente. Mientras la mayor parte de perspectivas mágicas buscan trascender o rechazar la Realidad Suprema en favor de estados 'superiores' de ser, el Paradigma Caoísta hace de la Realidad Suprema un Parque Infantil para la fenomenización de la voluntad y el deseo. Al experimentar la Realidad Suprema desde la base del Auto-Amor, empezamos el largo y fascinante proceso de traer a tierra cualquier fragmento del futuro que atraiga nuestra mirada. Por definición esta es la actividad de un grupo de élite ya que pocos tienen el impulso, la energía y determinación para despojarse continuamente de las capas de identidad en favor de la libertad de movimiento.

Rompiendo la Imagen

El Proceso de Descondicionamiento está fuertemente enfatizado dentro del Paradigma del Caos. ¿Por qué? Esencialmente, este es un proceso de Autoconsciencia – descubrir 'quién' eres, en términos de tus creencias, actitudes y patrones de conducta adquiridos. Conforme nos movemos a lo largo de la vida, tejemos a nuestro alrededor una compleja red de creencias, autoidentificaciones y diálogos internos a partir de los que surge ese sentido de ser un individuo que generalmente se llama el Ego. Nuestro sentido del yo es extraído de los 'sólidos' edificios de la realidad consensual – los patrones de pensamiento, emoción y conducta que forman la base de nuestra interacción con el mundo, aún así nuestro sentido de ser un individuo único viene de las pocas formas en las que resistimos la asimilación total dentro de estas estructuras. El Proceso de Descondicionamiento nunca finaliza, porque incluso cuando nos sacudimos aflojando nuestras conductas y creencias limitantes, igualmente tendemos a formar otras nuevas.

Es relativamente fácil reprogramar las 'creencias mágicas'. Lo cual no quiere decir, no obstante, que todo cambio de creencia sea tan simple. Algunos niveles de nuestra actitud/estructura de creencia son remarcadamente resistentes al cambio consciente. De hecho, algunas estructuras son capaces de 'resistirse' al cambio manteniéndose elusivas e 'invisibles' para la percepción consciente, y deben ser arrastradas, pataleando, hacia la dolorosa luz de la autorrevelación. Si puedo usar la analogía de las creencias como edificios (la ciudad del Yo), alrededor de los muros por los que aúlla el viento del cambio, entonces el proceso continuo de Descondicionamiento puede ser asociado a socavar las torres, con el ocasional 'tic-tac del arma nuclear' suministrado al recurrir a una poderosa forma de gnosis tal como el éxtasis sexual, la sobrecarga de dolor o el elixir de Albert Hoffman. El Descondicionamiento es un proceso continuo – incluso cuando descartas un conjunto de limitaciones (en el Tantra se conoce esto como destruyendo Klesha), puede que descubras que adquieres nuevos, generalmente de una forma inconsciente. A menudo, las estructuras de creencia están 'anidadas' las unas dentro de las otras, y pueden tener sus raíces en una poderosa experiencia formativa. Timothy Leary llama a este proceso 'Impronta de Susceptibilidad', donde impronta forma una respuesta de referencia a la experiencia, y establece los parámetros dentro de los que cualquier aprendizaje subsecuente toma lugar. El modelo de 8-Circuitos de Metaprogramación puede ser empleado como una ayuda para el descondicionamiento.

Sé consciente de que el Proceso de Descondicionamiento no es meramente una experiencia intelectual. Es relativamente fácil 'aceptar intelectualmente' alguna experiencia o creencia que hayas previamente rechazado o descartado. Implica más resistencia llevar a cabo desde tu nueva posición, y arriesgar el trastorno emocional que puede resultar después. Por ejemplo, un joven mago que conozco examinó sus propias creencias sobre su sexualidad y decidió que se centraría sobre su propio disgusto/temor hacia el homoerotismo. Descubrió que podía aceptar 'intelectualmente' sus atracciones reprimidas por otros hombres, y se pensó liberado. Entonces dio un paso más para tener varios encuentros homosexuales de los que dijo, que no le dieron ningún placer físico sino meramente alimentaron su 'creencia' en que se había liberado sexualmente. En este tipo de situación es muy fácil quedarse atrapado. Hay un diálogo interno común que discurre a lo largo de las líneas de "Soy un mago, así que debería ser capaz de hacer cualquier cosa sin sentir culpa, náusea, incomodidad" etc. Esta es meramente otra identificación con el ego que da lugar a contradicciones intrapsíquicas. La reestructuración del hábito y la creencia solo tiende a ser exitosa cuando el deseo de superar una limitación es más fuerte que el deseo de mantenerla.

Una cosa es adoptar intelectualmente unas creencias y actitudes diferentes, y otra vivir totalmente de acuerdo a ellas. En nuestra red de creencias y actitudes muy a menudo se contradicen las unas a las otras en algún nivel, y no tendemos a notar esto hasta que empezamos el lento y doloroso proceso de autoexamen, es bastante fácil, por ejemplo, cambiar de ser un 'fanático' cristiano a ser un 'fanático' mago. Todo lo que ha cambiado son las creencias superficiales, el profundo patrón de reforzamiento de una identidad rechazando cualquier cosa que no se adecue con la autoimagen permanece. El descondi-cionamiento necesita que los patrones 'centrales' – los hilos alrededor de los que tejemos nuestra autoimagen, se deshagan y desenreden, que entendamos cómo nos hemos condicionado en un conjunto de patrones para el trato con la experiencia del día a día. Algunos lo intentan y se deshacen de todas las cadenas de una vez, y se declaran como 'amorales' – lo que a menudo es autoengaño en sí mismo. Así también, están aquellos que afirman haber vencido al Ego – otra ficción, ya que sin un fuerte sentido de identidad personal, somos impotentes para actuar y la magia tiene que ver mucho con el hacer.

Una de las aproximaciones al Descondicionamiento es adoptar nuevas 'máscaras' – asumir creencias, actitudes e identificaciones que están muy fuera de tu autoimagen dominante. Cambia tus ideas políticas, pasa de una conducta introvertida a una extravertida, deshazte de las adicciones y hábitos establecidos (¡una hazaña en sí misma!) y adopta otros nuevos, modifica el alcance de tu conducta sexual, adopta conscientemente nuevos gestos y posturas corporales, o apasiónate por cosas que normalmente desecharías como 'triviales'. En el crisol cultural de la sociedad moderna, es posible moverse a través de una miríada de subculturas y códigos sociales. Pero te advierto, no puedes levantarte una mañana de la cama y decir, 'hoy voy a ser un satanista hedonista y buscador del placer'. El cambio de creencia toma tiempo – tiempo y la inversión de energía emocional y determinación. También es demasiado fácil cambiar de creencia meramente dentro de la seguridad de tu propia cabeza – debes llevar esta nueva máscara continuamente dentro de ese reino más difícil – el mundo de las relaciones sociales. Puedes tomarlo como un signo de éxito cuando otras personas estén convencidas de tu nueva identidad, y te acepten (o rechacen) en base a ella. Una de las intuiciones resultantes del cambio de creencia de esta forma es la empatía – ser capaz de entender la visión del mundo de otras personas. También es instructivo darse cuenta de que tus creencias, cuando son comparadas con las de aquellos que una vez consideraste como diametralmente opuestos a ti, carecen igualmente de sentido. ¿Cínico, quizá? Bueno, prefiero ver esto como una forma de liberación, si 'Nada Es Verdad', entonces podrías también adoptar nuevos yoes y creencias con gozo, sabiendo que, mientras que las lleves, son tan 'verdaderas' como las de cualquier otro.

El Descondicionamiento es raramente simple. A menudo la gente que ha tenido una experiencia de 'Iluminación' informa de que todas sus viejas estructuras represivas se desplomaron. Derriba un edificio en la ciudad de las identidades y crecerá de nuevo, algunas veces con una forma diferente. Uno de los efectos de la Gnosis intensa es la ruptura de capas de la estructura de creencias, pero en general se encontró que a menos que se realice un trabajo de seguimiento, el sentido de ruptura de la estructura de creencias será transitorio. También deberías considerar los efectos que este proceso probablemente tendrá sobre otros – ver The Dice Man de Luke Rhinehart para un divertido e instructivo relato de la manera de abordar el descondicionamiento por parte de un hombre. Al Ego, una estructura autorreguladora que mantiene la ficción de ser un yo único, no le gusta el proceso de volverse más adaptado a la experiencia. Una de las 'defensas' más sutiles que provoca es la furtiva sospecha (que puede rápidamente convertirse en una obsesión) de que eres 'mejor' que todos los demás. En algunos círculos, esto es conocido como 'Magusitis', y no es desconocido para aquellos afligidos por declararse a sí mismos como Magus, Reinas Brujas, avatares de Diosas o Maestros Espirituales. Si te pillas refiriéndote a todo el mundo como 'el rebaño', o 'el ganado humano', etc., entonces es momento de echar otro vistazo hacia a dónde vas. Yo mismo, prefiero los beneficios de la empatía y la habilidad para congeniar con otras personas a las limitaciones de ser un solitario aspirante a Raskolnikov soñando con los esclavos sirvientes. Mientras que podamos hacernos eco de las palabras de Hassan I Sabbah "Nada es Verdad, Todo está Permitido", actuar totalmente desde esta premisa probablemente te va a traer problemas con aquellos individuos y autoridades que tienen una visión bastante fija de lo que no está permitido. Por ello, a pesar del glamour, los Magos del Caos raramente son completamente amorales. Uno de los axiomas básicos de la filosofía mágica es que la moralidad crece desde dentro, una vez has empezado a conocer la diferencia entre lo que has aprendido a creer, y lo que deseas creer.

Cartografiando el Yo

Aquí hay algunos ejercicios preliminares en Auto-examinación. Todos requieren de la honestidad necesaria para no echarse para atrás en aquellas partes de nosotros que encontremos inaceptables.

1. Tercera Persona

Escribe un relato sobre ti, escrito en tercera persona – como si otra persona estuviera escribiendo sobre ti. Comenta tus facetas fuertes y debilidades relativas, como si estuvieras escribiendo una obra de referencia para ti mismo.

2. Listas

Divide una hoja de papel en dos mitades. En un lado lista tus aspectos 'fuertes', y en el otro, tus 'debilidades'. Ve más allá, podrías considerar 'Éxitos en la Vida' y 'Errores en la Vida', Miedos y Fantasías. Continúa, listando 'cosas' que te atraigan y las que te repelen.

3. Un Libro De Pifias

Encuentra un libro en blanco, y vierte en él todo suceso de tu vida, que hayas encontrado emocionalmente doloroso, que te hiciera sentir 'culpable', o 'avergonzado'. La idea no es tratar de 'elevarse por encima' de este tipo de eventos, o regodearte en la autocompasión, sino ganar un honesto catálogo de eventos 'negativos' que acechan en tu pasado.

4. Supresiones

Una vez más, intenta compilar una lista de aquellos aspectos de ti que te cuesta, en diferentes grados, contener. Miedos, fantasías, deseos, pensamientos 'locos', etc.

5. Conversaciones

Una buena parte de nuestra autoimagen está tejida en base a los diálogos 'internos' que tenemos con nosotros mismos. Las historias que nos contamos sobre lo que podemos y no podemos, o podríamos hacer, si solo... Identificar estos diálogos y como los mantenemos es otro paso hacia el autoconocimiento.

6. Destruyendo los Estereotipos

Cuando te encuentres con alguien que provoque tu tendencia a etiquetarlo como un ejemplo de un estereotipo – hippy, pueblerino, skinhead, maricón, etc., rápidamente proponte sugerencias 'alternativas' sobre porqué esa persona parece lo que aparenta. Observa a cuántas identificaciones alternativas puedes llegar para un individuo.

7. Cuentacuentos

Observa a otras personas hablando en una habitación. ¿Cuántas 'historias' puedes crear sobre ellas? ¿Están las dos en el rincón conspirando, hablando de negocios, sobre asuntos extramaritales?

Reconocimiento de Patrones

Conforme nos movemos a través de la vida tendemos a desarrollar patrones de pensamiento y conducta habituales. Un área de experiencia donde estos patrones pueden ser disfuncionales está en las relaciones personales. Por ejemplo, si estás acostumbrado a una relación 'abierta' con una pareja, podrías encontrarte con el deseo de tu pareja de que te vuelvas monógamo, una restricción sobre tu sentido de la libertad. Es común usar patrones habituales de adaptación y supervivencia en las relaciones, a menudo en detrimento de nuevas situaciones. Obviamente, la identificación de estos patrones es útil, particularmente cuando tendemos a mantenerlos sin darnos cuenta de que ya no son viables.

Demonios Obsesivos

Estamos atados a nuestro propio pasado, atados a repetir los patrones; programas escritos desde hace largo tiempo. Diagramados por la indescifrable mano de un niño; enredados como la bola de lana de un gatito; un lenguaje de momentos críticos en nuestras historias personales. Años después, una brecha se abre en el mundo y las criaturas de libre voluntad que creemos que somos, se sorprenden por nuestra repentina vulnerabilidad. Tomados por sorpresa nos paramos, y en ese silencio, antiguos e inocentes dedos profundamente en nuestro interior arrancan las cadenas, para que nos sacudamos torpemente en las garras de los monstruos autogenerados de la mente – las obsesiones.

Mecanismos de Defensa

Cuanto más valor pongamos en mantener un patrón emocional particular, más probablemente todas las señales ambiguas serán percibidas como amparándolo. La evidencia que lo contradiga lo más probable es que sea pasada por alto o racionalizada en una forma más maleable. Surgen conflictos cuando se da una disonancia entre los deseos y los constructos mentales existentes (¿has temido alguna vez a la fuerza de tus propios deseos?). Para enfrentarse a tales conflictos, una variedad de Mecanismos de Defensa pueden ser adoptados:

Agresión

Una respuesta típica al deseo frustrado y pérdida de control; pérdida de sueños devoradores. Podemos dirigirla a la fuente de nuestra frustración, o dirigirla hacia otros.

Apatía

Pérdida de control – pérdida del rostro y la autovalía. La máquina se para.

Regresión

Adulto, ¿quién yo? Un retorno al talante infantil. Llora bastante y alguien vendrá a reconfortarnos. Quizá hayamos aprendido que llorando podemos controlar a otros.

Sublimación

En otras palabras, ponerle una cara valiente. Redirigiendo la energía a una forma más aceptable. Pero los demonios son astutos. Patéales por la escalera frontal y furtivamente darán la vuelta por la parte de atrás, esperando con calma de araña hasta que dejes la puerta de tu mente entreabierta.

Intelectualización

Desplazando los sentimientos con palabras. Una mentira rápida para la estética se convierte en dinero fácil para el analista laico. 

Tales estrategias son normales; hasta que se vuelven obsesivas: un bucle cerrado automático, como la respiración. Fuera de control.

Fantasía

La fantasía es la piedra angular de la obsesión, donde la imaginación está atada como una batería de cría de gallinas; la catarsis al final se vuelve catastrófica. Walter Mitty vive en todos nosotros, en rincones de diferentes tamaños. Usamos fantasías como "motor de arranque" para dar sentido a una nueva situación, fantasías "mantenedoras" para apoyar una tarea aburrida, y fantasías "obturadoras" para persuadirnos de que es mejor no...

Una fantasía tiene tremendo poder y en un periodo de alta ansiedad, podemos imaginar mil resultados, buenos o malos (pero principalmente buenos) de lo temido/esperado que el momento nos traerá.

La fantasía existe en una tensión continua entre el deseo por cumplirla, y el deseo de mantenerla – para no perderla. Por supuesto, cualquier movimiento hacia su realización amenaza su existencia. Un bucle cerrado es el resultado, apuntalado por nuestros mecanismos de defensa favoritos, azotado por el miedo al fallo y la lujuria por el resultado. La obsesión oscurece toda razón, menoscaba la habilidad para actuar, hace que algo que es secundario parezca carente de importancia. Es un tirar por los dos extremos. El deseo por mantener la fantasía puede ser tan fuerte como el deseo por hacerla real.

En términos ocultos clásicos, estoy describiendo una forma de pensamiento, un monstruo criado a partir de los más oscuros recovecos de la mente, alimentado con energía psíquica, vestido con la imaginación y nutrido por cordones umbilicales que se retuercen a través de años de crecimiento. Todos tenemos nuestros personales Túneles de Set, colocados en nuestro camino a través del hábito y patrones que se apilan los unos encima de los otros. Las formas de pensamiento nos cabalgan como un mono, su cola enroscada firmemente sobre la espina de un yo perdido para nosotros desde hace años; una versión más temprana trillando ciegamente en un momento de miedo, dolor o deseo. Así somos formados y en un momento de pérdida sentimos el cálido aliento del monstruo contra nuestras espaldas, sus garras desgarrando músculo y carne. Danzamos al tirón de cadenas que se entretejieron hace años, y en un flash relampa-gueante de intuición, o mejor todavía, en las gentiles admoniciones de un amigo, podemos ver la mentira, el programa. En primer lugar es necesario ver que hay un programa. Decir quizá, esta criatura es mía, pero no completamente. Lo que sigue después es la presa convirtiéndose en el cazador, separando la obsesión, nombrando sus partes, buscando fragmentos de comprensión en sus entrañas. Encogiéndola, devorándola, pelando las capas de piel de cebolla.

Esta es en sí misma una magia tan poderosa como cualquier hechicería. Desatando los nudos que hemos atado y enmarañado; ordenando los hilos de experiencia y codificando por color las cadenas de oportunidad. Puede hacernos más libres, más capaces de actuar con efectividad y probablemente con menos repeticiones de antiguas equivocaciones. La cosa tiene una naturaleza parecida a un puzzle chino. Podemos percibir solo el presente y requiere un intenso tamizado de los recuerdos para ver el andamiaje inferior. La obsesión se aferra a nosotros a través de tres componentes:

Cognitivo – nuestros pensamientos y sentimientos en relación a la situación. Estos deben ser analizados sin piedad y cortados por la autoevaluación, el destierro o alguna estrategia similar.

Fisiológico – respuestas de ansiedad en el ritmo cardíaco, tono muscular y presión sanguínea. El cuerpo debe ser acallado por la relajación y la meditación.

Conductual – lo que debemos hacer (o más a menudo, no hacer). A menudo nuestro comportamiento obsesivo es enteramente inapropiado y potencialmente dañino para nosotros. Usualmente apunta hacia otras personas. Técnicas analíticas tales como el I Ching o el Tarot pueden ser útiles.

Rompiendo los Límites

Un simple, aunque efectivo abordaje a la Magia del Ego es usar una ego-identificación positiva para superar una ego-identificación negativa. Por ejemplo, yo odio las matemáticas. Como adolescente, a menudo abandonaba las clases de matemáticas y me iba lo más lejos que podía para evitar cualquier cosa en la que estuviera involucrada el álgebra o las fórmulas lógicas. Según un psicólogo infantil, yo había desarrollado un 'bloqueo' a las matemáticas que ha permanecido, hasta recientemente, bastante inquebrantable. La autoafirmación “Sé que no puedo hacer cosas matemáticas” es la ego-identificación negativa aquí. Mi ejemplo de una ego-identificación positiva es “Puedo hacer que las computadoras hagan lo que quiero que hagan.” Desde que me trasladé a mi actual compañía, he ganado la reputación de ser la persona a la que preguntar sobre problemas informáticos, principalmente debido al hecho de que leo los manuales, experimento con los programas y me gusta acostumbrarme a ellos cuando se me permite. Las dos ego-identificaciones llegaron juntas bastante repentinamente cuando se me pidió que desarrollara una serie de bases de datos para cubrir una serie de tareas. Esto no fue un problema inicialmente, pero de repente me encontré con que tenía que establecer fórmulas matemáticas para calcular la Tasa de Valor Añadido o diferentes porcentajes de descuento sobre los productos. Aquí, las dos ego-identificaciones entraron en conflicto directo. Debería señalar que mi consciencia de que este era el caso, surgió gradualmente a través de la tarea, y al final, la más fuerte de las dos fue la identificación de que puedo hacer que las computadoras hagan cosas, lo cual a su vez, debilitó mi resistencia a las cosas matemáticas. Esto no es tanto un proceso consciente de ajustar una identificación contra la otra, sino más bien de volverse consciente de lo que está sucediendo durante tal transacción. La ruptura de tales 'barreras' condicionadas puede ser observada cuando un individuo asume una identidad sexual – particularmente si la identidad ha sido asociada con un condicionamiento negativo – tal como ser homosexual o travestido. Hay generalmente un conflicto entre la propia 'naturaleza' percibida, el ego-condicionamiento negativo y el deseo de actuar sobre la base de la autoidentificación. Así que la autoafirmación “Soy realmente uno de esos” acaba asociándose tanto con el deseo como con el autoaborrecimiento.

Muchos Yoes

Una idea que se está volviendo más popular, es el concepto de la legión de Yoes – algo que tanto los de la Nueva Era como los Magos del Caos encuentran atractivo. En lugar de la predilección dualista por los yoes superior e inferior, egos y superegos, etc., está la idea de que somos una multiplicidad de identidades a partir de las que emerge el sentido de autoidentidad. Una idea similar existe en algunas filosofías Tántricas – que Shiva (la Consciencia) está rodeado por una 'gran cantidad' de Shaktis, pero él no está follándolas a todas a la misma vez. Aquí, el abordaje es identificar a los diferentes yoes y darles a todos, según convenga a tu situación, turno para ser el 'asiento' de la identidad. Sería útil definir un número de distintas personalidades a las que puedas darles la vuelta del derecho y del revés, según surja la necesidad.

El Yo Neutral

Te mantienes tan ligeramente distante y apartado de las demás personas, que puedas observarlas encubiertamente, descubriendo sus fortalezas y debilidades. Eres silencioso y económico en tus movimientos. Mides cada palabra que dices y no te das a la verbosidad de ninguna de las maneras. Raramente demuestras desaprobación o, para el caso, aprobación y pareces aceptar la conducta de otras personas como una cosa normal.

Libertad de Creencia

Un aspecto de la Magia del Caos que parece molesto para algunas personas es la afición ocasional del Mago del Caos (o Caoísta, si así te gusta) por el trabajo con imágenes entresacadas de fuentes no históricas, tales como la invocación de los seres de los Mitos de Cthulhu de H. P. Lovecraft, cartografiar el Rocky Horror Show sobre el Árbol de la Vida, estrellarse a través del vacío astral en un caza X-Wing y 'canalizar' comunicaciones de dioses que no existían hace cinco minutos. Así que podrías ver el porqué usar este tipo de cosa como base para el trabajo mágico serio hace levantar una o dos cejas en algunas esquinas. ¿No es después de todo, la ficción de Lovecraft? ¿Qué hay en vincularlo con 'los contactos en los planos internos', 'las tradiciones', etc. – seguramente no puedas hacer magia con algo que no tiene ninguna relación con la historia o la mitología? En el pasado, tales críticas se han esgrimido sobre el asunto de los magos que trabajan con entidades 'ficticias'. En esta sección, espero argumentar el caso contra estas objeciones.

El primer punto a tener en cuenta es que la magia requiere un sistema de creencias dentro del que se pueda trabajar. El sistema de creencias es el constructo simbólico y lingüístico a través del que el mago aprende a interpretar sus experiencias y puede oscilar entre la buena y antigua Cábala tradicional y toda esta Nueva Era “Lo-he-oído-de-un-honesto-Chamán-Indio-Piel-Roja” que parece tan popular hoy en día. No importa qué sistema de creencias uses, con tal de que te excite. Léelo de nuevo, es importante. Finalmente la mayoría de los magos parecen desarrollar sus propios sistemas mágicos que funcionan bien para ellos, pero que son un poco inconcebibles de usar para otros. El Alfabeto del Deseo de Austin Osman Spare es un buen ejemplo. Una llave a la magia exitosa es la veracidad de creencia. Si quieres intentar algo, y puedes dar con una explicación plausible al cómo/por qué debería funcionar, entonces será más probable que lo hará. Pseudociencia o farfulla Cabalística (o ambas) – no importa en tanto que la base lógica que inventes, regule la fuerza de tu creencia en la idea con la que estás trabajando. Me he dado cuenta de que me sucede mucho cuando intento empujar los límites de alguna acción mágica que no he intentado con anterioridad. Una vez doy con una explicación plausible de cómo podría funcionar en teoría, entonces, por supuesto, estoy mucho más confiado con la forma de hacerlo y a menudo, puedo transmitirles la confianza a otros. Si tengo la certeza al 110% de que este ritual va a 'funcionar jodidamente bien', entonces será más probable que lo haga. Puedes experimentar con esto usando la técnicas del cambio de creencia o metaprogramación – por ejemplo, usa los chakras. La visión popular de los chakras es que tenemos siete. De acuerdo, así que medita en tus chakras, martillea el simbolismo en tu cabeza y ¡listo!, empezarás a tener experiencias de siete chakras. Ahora cambia al uso de las cinco Sefirot del Pilar del Medio (Cábala) de Israel Regardie, como los centros psíquicos de tu cuerpo, y será bastante seguro, que obtendrás resultados acordes con ello. ¿Pillas la idea? Cualquier sistema de creencia puede ser usado como base para la magia, en la medida en que lo puedas investir de creencia. Mirando hacia atrás a mis primeros experimentos mágicos, supongo que lo que solía ser importante para mí era la fuerte creencia en que el sistema que estaba usando era antiguo, basado en fórmulas tradicionales, etc. Un sistema de creencia puede ser visto como una matriz de información dentro de la que podemos verter energía emocional – lo hacemos como mucho cuando estamos absortos en ver una obra de teatro, una película, o un programa de TV que, por un momento, se vuelve real para nosotros e invoca emociones apropiadas. Mucho de lo que vemos sobre la pantalla plateada son poderosas imágenes y situaciones míticas, reempaquetadas para el gusto moderno, lo cual es una señal para continuar con Star Trek.

Más personas están familiarizadas con el universo de Star Trek que con cualquiera de las religiones de misterio. Es seguro apostar que hay más personas que saben quién es Mr. Spock, que las que sepan quién es Lugh. El universo Star Trek tiene un alto contenido fantástico, y aparentemente pocos puntos de contacto con nuestros mundos de experiencia 'diarios'. Aún así, Star Trek es un reflejo mítico moderno de nuestra psicología. Los personajes encarnan cualidades específicas – Spock es lógico, Sulu a menudo es retratado como una figura marcial, Scotty es un 'maestro constructor', y Kirk es un árbitro. Conforme nos “adentramos” en el universo Star Trek, encontramos mayores profundidades y sutilezas. Descubrimos que el universo tiene sus propias reglas a las que los personajes están sujetos, y es internamente consistente. En cada episodio podemos descubrir información aportada sobre el mundo Personal de un personaje clave. Como nuestros mundos diarios, el universo de Star Trek tiene un límite más allá que es desconocido – el futuro, el espacio inexplorado, las consecuencias de nuestras acciones – sean las que sean las cartas que el azar pueda repartirnos. Por ello contemplamos y entramos, como observadores, en el despliegue de un evento Mítico. Podemos aumentar esta sensación de participación a través de los juegos de rol, donde la creencia del grupo nos permite generar, durante unas pocas horas al menos, la apariencia del universo Star Trek, en la comodidad de nuestra sala de estar. Es relativamente fácil generar el mundo de Star Trek, debido a la plétora de libros, cómics, vídeos y suplementos de juegos de rol que están disponibles para sustentar ese universo. Uno de mis colegas tenía que presentarse a un examen de informática, y estaba arruinando su cerebro intentando pensar en una apropiada forma divina a la que invocar para concentrar su mente en la programación. ¿Mercurio? ¿Hermes? Y entonces dio con ella – la más poderosa figura mítica que sabía que podía tratar con las computadoras era – ¡Mr. Spock! Así que procedió a aprender todo lo que pudiera sobre Spock e iba diciendo por ahí “Nunca entenderé a los seres humanos” hasta que se volvió completamente Spock-izado. El resultado que logró en el examen fue superior al que por otro lado hubiera esperado. Y así, volvemos a los Mitos de Cthulhu. Lovecraft creía que el miedo, particularmente el miedo a lo desconocido, era la emoción más fuerte ligada a los Antiguos. Me gusta trabajar con ese Mito ocasionalmente porque los Grandes Antiguos están 'fuera' de la mayor parte de las mitologías humanas, reflejando las sombras de los Gigantes en los Mitos Nórdicos, los Titanes Preolímpicos en los Mitos Griegos y otros grupos de constructores de universos que se pensaba que eran demasiado caóticos para la educada compañía de los dioses del universo ordenado. Para mí, también, la naturaleza de los Grandes Antiguos como seres sombríos que solo pueden ser parcialmente vislumbrados es atractiva – no pueden ser asimilados ni asociados con ningún sistema ortodoxo de magia, y me divierte mucho elaborar enfoques adecuados para trabajar con ellos. Los Grandes Antiguos tienen una naturaleza 'primal', que para mí aporta el amortiguador emocional para la exploración mágica. Habiendo dicho todo eso, y quizá dejándote pensar “uurgh, extraña persona, le gusta enredarse con tentáculos limosos”, podría también mencionar que he tenido algunos resultados interesantes trabajando con un sistema mítico basado en (ruborizado) los libros de 'Narnia' de C. S. Lewis.

Lo interesante de la metaprogramación es que puedes adoptar una creencia durante un tiempo relativamente corto, y después abandonarla de nuevo. Cuando practicas magia ritual, generalmente es buena idea comportarse como si los dioses fueran reales – cualquier cosa que pienses que son, arquetipos o reflejos de partes de ti mismo, o cualquier otra cosa. Así que en un ritual de los Mitos de Cthulhu, nada ayudará a construir la necesaria tensión más que la adopción de la creencia de que si metes la pata, ¡Cthulhu te babeará! Por supuesto, fuera del ritual no tienes que creer en Cthluhu y eso incluso ahora, que una pata limosa aparece en mi ventana... ¡no! ¡No!... ejem, perdonadme. Relacionado con ello está la idea de que la 'Suspensión de la Incredulidad' también puede ser útil. Para hacerlo toma un libro que exponga una idea que encuentres totalmente una estupidez (todo mago tiene su autor de 'estupideces' favorito) e intenta ver el mensaje del escritor sin esa voz interna tuya lanzando insultos con cada página. Una de las 'suspensiones' más difíciles para los magos novatos es superar la irritante duda de que “todo este asunto no funciona”. A pesar de las horas de hablar y leer los vastos tomos de Crowley y colaboradores, esa irritante incredulidad todavía puede oírse y solo puede ser disipada por la experiencia – un acto que te muestre que la MAGIA FUNCIONA tiene el valor de miles de argumentos. La intensidad de la creencia es la clave que permite a los sistemas mágicos funcionar, ya sea que esté relacionada con tradiciones históricas (que han sido, encarémoslo, reescritas a menudo de todos modos), tradiciones esotéricas (que han evolucionado también a lo largo de los siglos) o basada en la ficción o la TV. Es tu habilidad para que te conmuevan emotivamente, o para usarlas como vehículos de expresión para tu voluntad, lo que cuenta. Si funciona para ti – hazlo.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



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