lunes, 23 de noviembre de 2015

Magia Demoníaca, Natural y Qabalística en la Europa Renacentista

Alberto Brandi y Asenath Mason
(Traducido por Manon de Glimpses of the Left Hand Path)


Los Maestros Renacentistas de la Magia Negra


Johannes Trithemius

Trithemius (1462-1516) fue un respetado monje en el monasterio benedictino de Sponheim. Después de su llegada, reformó el monasterio, restauró el edificio, estableció una gran biblioteca con cerca de 2000 volúmenes varios, y obligó a los monjes a un trabajo más devoto y regular. Aparte de esto, no obstante, fue un apasionado seguidor de las ciencias ocultas y ganó fama como mago practicante de la magia demoníaca. Esta opinión debió mucho a su interés en el Hermetismo que no estaba bien visto por las autoridades de la Iglesia. La principal razón, sin embargo, fue su libro Steganographia. En 1498, escribió a su amigo Arnold Bostins compartiendo sus ideas sobre el libro:

"Este libro, en el que enseño muchos secretos poco conocidos y misteriosos, parecerá a todos, especialmente al ignorante, repleto de cosas sobrehumanas, sorpren-dentes e increíbles. Nadie ha hablado o escrito de ellas antes de mí."1

El título del libro, Steganographia, deriva del griego y se traduce como "escritura oculta". Sobre la superficie era un sistema de magia angélica, pero de hecho era un sistema de criptografía y el arte de codificar mensajes - al menos los dos primeros libros de la obra. Estaba convenientemente escrito y explicado cómo codificar textos, junto con el aporte de ejemplos adecuados. El tercer libro, sin embargo, era diferente. Contenía números y nombres de diferentes entidades. Era para conjurar a 28 inteligencias planetarias, cuatro para cada planeta. También había detalladas descripciones de cómo enviar un mensaje: usando tinta de aceite de rosa, pintando una imagen del espíritu particular, confeccionando otra imagen de la persona que iba a recibir el mensaje, plegándolas juntas, envolviéndolas en limpio lino blanco y colocándolas finalmente en un contenedor que sería escondido. Por estas descripciones, fue ampliamente creído que el libro contenía secretos de conjuración de los espíritus, y los académicos lo consideraron generalmente un primer ejemplo de grimorio de magia negra del siglo XVI. El mismo Trithemius afirmó que el libro contenía una síntesis de las ciencias, el arte de la memoria, la magia, un sistema de aprendizaje del lenguaje y un método para enviar mensajes sin ningún símbolo o la ayuda de un mensajero. La reacción al libro fue muy furibunda - fue considerado una obra qabalística y necromántica con fórmulas prohibidas para la conjuración de demonios. Realmente, con posterioridad se descubrió que el tercer libro de la obra también era un código secreto oculto detrás de los nombres de los ángeles, espíritus y signos astrológicos. En su momento fue atacado como un libro de encantamientos demoníacos y prohibidas artes ocultas. Trithemius supuestamente destruyó algunas de las partes del libro, pero el manuscrito circuló ampliamente alrededor de Europa y sus teorías se volvieron muy influyentes. Trithemius, no obstante, no refutó estos rumores. Era de conocimiento general que tenía un gran interés por la Qabalah y la numerología, y de hecho escribió algunas otras obras sobre magia y alquimia. Intentó describir algunos de los métodos usados para conjurar poderes sobrenaturales y con su ayuda influir en el mundo externo.

¿Cuál era entonces la naturaleza de su magia? Trithemius estudió las relaciones entre el microcosmos y el macrocosmos e intentó aplicar este conocimiento en la práctica. Usó principalmente en sus libros nombres de ángeles, siendo también esta la razón de que sus estudios fueran llamados "magia angélica". Sus métodos, sin embargo, no diferían de aquellos usados por otros magos que trataban con la magia demoníaca. La única diferencia es que en las invocaciones de Trithemius los nombres de los demonios eran reemplazados con los nombres de ángeles. El procedimiento para la conjuración de esas entidades aún así era el mismo. En The Art of Drawing Spirits into Crystals usa el mismo procedimiento de llamada a los espíritus que el de los grimorios contemporáneos de magia negra: preparación del cristal, pintar el círculo mágico, elección de un día y hora apropiados, poner un anillo y pentáculo y la ceremonia en sí. Además, en algunos escritos Trithemius describió ciertos experimentos con demonios a los que conjuró y no pudo controlar totalmente. Podríamos entonces sospechar que su magia no era solo "angélica"2.

También hubo muchos rumores sobre las habilidades mágicas de Trithemius. Se creyó que usaba el arte de la necromancia a petición del Emperador Maximiliano I para convocar al espíritu de su esposa fallecida María de Borgoña. Tuvo reputación de alquimista y nunca la negó. Incluso se decía que los recursos financieros para la restauración del monasterio fueron el resultado de la transmutación exitosa de la Piedra de los Filósofos3. No sorprende que su persona contribuyera en gran medida al mito de Fausto en la Europa Renacentista. Entre sus obras también había Antipalus Maleficiorum Comprehesus, un libro que clasificaba a las brujas según sus especialidades. El libro también listaba 44 métodos de adivinación y contenía una interesante bibliografía.

Agrippa Von Nettesheim

Heinrich Cornelius Agrippa von Nettesheim (1486-1535) fue un reconocido experto en ocultismo, filósofo y el más influyente escritor de literatura esotérica en el Renacimiento. Su obra clave De Occulta Philosophia contribuyó en gran medida al desarrollo de los estudios sobre magia en el Renacimiento y asoció su nombre con las leyendas contemporáneas de Fausto. Era una enciclopedia de magia en la que él hizo el esfuerzo por describir los aspectos más populares de la filosofía oculta de la época, especialmente las enseñanzas herméticas. Afirmaba que detrás de la descripción superficial de las artes ocultas presentada en su libro, también hay una interpretación secreta que no puede ser escrita, pero debe ser pasada de maestro a estudiante. Su definición de magia dada en el primer capítulo de la obra era:

"La magia es una facultad que tiene grandísimo poder, lleno de misterios muy elevados y que abarca un conocimiento profundísimo de las cosas más secretas, su naturaleza, su potencia, su cualidad, su sustancia, sus efectos, su diferencia y su relación: de ahí que produzca sus efectos maravillosos mediante la unión y la aplicación que hace de las diferentes virtudes de los seres superiores con las de los inferiores; está allí la ciencia verdadera, la filosofía más elevada y misteriosa; en una palabra, la perfección y la realización de todas las ciencias naturales, puesto que toda la Filosofía pautada se divide en Física, Matemática y Teología"4.

Defendió la convicción de que un verdadero mago tenía que ser habilidoso en muchas disciplinas: filosofía natural, matemáticas, aritmética, música, geometría, óptica, astronomía y física, teología, etc. También creía en la unidad de todas las ciencias tradicionales. Según él, todas se complementaban y reforzaban las unas a las otras y el conocimiento de todas ellas era una necesidad para el mago. Por lo tanto, las tres partes de su Occult Philosophy presentan aspectos tales de lo oculto como: magia natural (enfocándose en la exploración de los tres mundos: el elemental, el celestial y el intelectual), numerología y los secretos de la armonía cósmica, y, finalmente, magia ceremonial junto con su descripción de la jerarquía de los ángeles y los demonios.

Agrippa es probablemente el mago mejor conocido del Renacimiento asociado con la magia negra demoníaca. Es significativo que fuera una "leyenda viviente" también para sus contemporáneos. Era comúnmente considerado un hechicero practicante de la magia negra. Se creía que tenía una bola mágica en la que podía ver lugares distantes y eventos pasados y futuros. El mismo Agrippa contribuyó en gran medida a su imagen de "mago misterioso". Afirmaba, por ejemplo, que la mayor parte de su conocimiento era el resultado del contacto con los demonios. También había historias de que Agrippa acostumbraba a ir a todas partes seguido por un perro negro. Todos creían que el animal era su familiar, un demonio en la forma de un perro. Este rumor asoció su nombre con las leyendas de Fausto - por ejemplo un relato similar puede ser encontrado en la biografía de Fausto hecha por Phillip Melanchton, en la que el protagonista estaba constantemente acompañado por un perro negro. Por supuesto, no era un animal ordinario sino el mismo Mefistófeles. Otro rumor describía las habilidades de Agrippa para comunicarse con los muertos. Una vez, se supone que convocó al espíritu de Cicerón a petición del señor Surrey y su corte. También había una historia del estudiante de Agrippa que entró en su estudio cuando el erudito estaba fuera. El joven aprendiz evocó un poderoso demonio usando un hechizo del libro de magia de Agrippa, pero fue demasiado débil para controlar a la criatura. Según la historia, el demonio mató al aprendiz. Cuando Agrippa regresó y vio lo que había ocurrido, forzó al demonio a entrar en el cuerpo del chico y andar por la ciudad para que todo el mundo pudiera ver al aprendiz vivo. El erudito no quería ser acusado de asesinar al desafortunado estudiante. El cuerpo poseído salió de la casa de Agrippa y paseó a través de la ciudad hasta que el demonio lo dejó. Entonces cayó al suelo como si el chico de repente hubiera sufrido un ataque y hubiera muerto de causa natural.5

La reputación de Agrippa como hechicero fue reforzada por la publicación de The Fourth Book of Occult Philosophy, un supuesto suplemento a su De Occulta Philosophia. El cuarto libro ganó una notoria publicidad por las referencias a la magia negra, la necromancia, las evocaciones demoníacas, etc. Apareció en latín unos treinta años después de la muerte de Agrippa y su autoría ha sido a menudo cuestionada. El libro expande unos pocos temas particulares de los anteriores tres libros, principalmente respecto a las diversas técnicas de convocación de espíritus - lo que es significativo: no solo celestiales fuerzas angélicas, sino los así llamados "espíritus malvados". La primera parte de la obra describe métodos de extraer nombres de espíritus buenos y malos correspondientes a los siete planetas. Después, el autor explica cómo confeccionar caracteres consistentes en líneas y cabezas y provee la tabulación de las formas más populares asociadas con espíritus y planetas a los que ellos son atribuidos. También hay un tratado sobre pentáculos y sigilos, consagración de instrumentos usados en los rituales y ceremonias y preparación del Liber Spiritum (el Libro de los Espíritus). Las directrices para la comunicación con los espíritus malvados recuerda aquellas presentadas en otros grimorios. Antes de la convocación de un espíritu, un mago tiene que tener en cuenta varias cosas básicas: qué planeta está asociado con él, sus propiedades, el momento conveniente para la operación, la cualidad del aire y el apropiado lugar para un círculo mágico. En el círculo el mago tiene que escribir los nombres apropiados: del espíritu malvado convocado y los buenos que se supone que pueden contenerlo, también ciertos caracteres y pentáculos para fortificar el lugar. Cuando las preparaciones estén completas, el mago y sus asistentes consagran el círculo y empieza la ceremonia.

Agrippa da las propiedades de las formas posibles y los aspectos asumidos por los espíritus planetarios, los de Saturno, Júpiter, Marte, Venus, Mercurio y también el Sol y la Luna. La última parte del libro contiene una breve descripción de operaciones necrománticas para la convocación de espíritus de muertos, que es interesante, ya que tales descripciones raramente son dadas en otros grimorios. Según Agrippa, para convocar a tales espíritus el mago tenía que usar sangre, o una parte del cuerpo de la persona fallecida, huesos del muerto, carne, huevos, leche, miel y aceite. La operación tenía que ser llevada a cabo en lugares encantados por donde la persona convocada pasaba mucho tiempo. El lugar más conveniente para tal ceremonia sería un camposanto, o un área donde criminales fueran ejecutados, o donde mucha gente muriera de muerte violenta. La ceremonia también tenía que implicar luces artificiales con inscripciones de nombres y sellos.6

Las leyendas y los escritos publicados hicieron a Agrippa una figura muy famosa e influyente en la Europa contemporánea. Su nombre es mencionado en muchas obras literarias del siglo XVI, tales como por ejemplo The Unfortunate Traveller de Thomas Nashe. No sorprende que tuviera una gran influencia sobre la forma de varias leyendas e historias sobre Fausto. En la famosa obra dramática de Christopher Marlowe Doctor Faustus, Agrippa aparece como una figura histórica y como uno de los personajes. Fausto lo llama para obtener consejo respecto a las prácticas mágicas. El mismo Faustus de Marlowe es un personaje modelado sobre Agrippa y las historias de su vida. En los siglos que vinieron después, la imagen de Agrippa sería tomada por muchos escritores y usada como un prototipo para muchos protagonistas literarios. Entre ellos estaban figuras tales como el mago de L'ouvre au noir (1968) de Marguerite Yourcenar y, por supuesto, el más famoso personaje de Fausto creado por Goethe en su obra dramática.

Edward Kelly

Edward Kelly (1555-1595 e.v.), el infame asistente del reconocido magus isabelino John Dee, fue una de las figuras del Renacimiento más comúnmente asociada con la magia negra, las prácticas demoníacas y también a menudo considerado como un mero embaucador y un charlatán. Hay, sin embargo, ciertas cosas que sugieren que él fue algo más que un mero estafador. La opinión de Crowley sobre Kelly es muy favorable. Según él, Kelly fue un genio y un mago muy habilidoso. Crowley incluso se consideraba a sí mismo la reencarnación de Kelly.

La reputación de mago negro de Kelly está enraizada en su interés en la alquimia, los demonios, la necromancia y otras artes ocultas de la época. Se decía que experimentaba con la alquimia, intentando manufacturar oro. Un grabado del siglo XVIII de Ebenezer Sibly, A New and Complete Illustration of the Occult Sciences presenta Kelly de pie en un círculo mágico con un compañero (probablemente Paul Waring), sosteniendo una vara y un libro de hechizos en sus manos, comunicándose con el espíritu convocado. La escena es colocada en el cementerio de noche.7 Éste es el reflejo de los rumores sobre las ocupaciones necrománticas de Kelly y sus inclinaciones hacia la magia negra.

Lo más famoso, no obstante, fue la cooperación de Kelly con John Dee. Dee y Kelly se conocieron en 1582. Antes de este año, Dee realizó muchos experimentos mágicos, trabajando siempre con otra persona:

"De los registros que sobreviven, podemos describir los experimentos de Dee como sigue. Dee siempre trabajaba con un Vidente, que miraba dentro de la "piedra de visión," de Dee, esto es, una bola de cristal, o un "espejo mágico" de obsidiana. Dee empezaba generalmente cada sesión orando fervientemente. El Vidente entonces miraba dentro de la piedra de visión y escribía las visiones que experimentaba. Todo el rato Dee registraba lo que el Vidente decía, y a menudo dirigía preguntas a la entidad que supuestamente estaba dentro del cristal. La primera sección registrada de skrying, en 1581, empezó con Dee rezando para que un ángel llamado Anael se le apareciera a Saúl en el globo de cristal. Dee escribe el registro de la sesión como si él conversara directamente con Anael, pero deberíamos asumir que Saúl actúo como el "portavoz" para la aparición en el cristal".8

Kelly se le unió en Marzo de 1582 y desde ese momento fue su único asistente para las sesiones de scrying y los experimentos que condujeron a la fundación del sistema Enoquiano. La reputación de Dee en su propio día no era perfecta tampoco. Era respetado por los eruditos y patrones en la corte, pero a la misma vez había rumores de que era un hechicero, a menudo llamado “conjurador.” Su cooperación con Kelly, siempre considerado un mago negro, inició una gran cantidad de más rumores. Su trabajo estaba basado en compartir servicios: Dee actuaba como un orador recitando oraciones con el fin de evocar a los espíritus, que se iban a manifestar en una piedra de scrying preparada para esta ocasión. Kelly era el medium: observaba la piedra e informaba de todo lo que veía u oía. Simultáneamente, Dee escribía todo lo que se decía.

Los antecedentes de Kelly estaban envueltos en el misterio. No es mucho lo conocido de él antes de su encuentro con Dee, aparte de unas pocas piezas de información. Kelly se veía a sí mismo como un alquimista. Publicó tres trabajos alquímicos: The Stone of the Philosophers, The Humid Way y The Theatre of Terrestrial Astronomy. Tenía, no obstante, un gran interés en la magia demoníaca contemporánea y probablemente estaba familiarizado con los más famosos grimorios. En sus diarios mágicos Dee observa que Kelly a menudo se quejaba de la interferencia de “espíritus malignos”, y que probablemente no dejaba de practicar magia demoníaca aparte de participar en las sesiones de scrying. También se sospecha de que los espíritus con los que contactaba durante estas sesiones, no siempre eran “ángeles” ya que algunas de las cosas que le decían a Kelly ponía en cuestionamiento su estatus “celestial”. El más famoso ejemplo fue el incidente del intercambio de esposas – un “ángel” le dijo a Kelly que él y Dee debían intercambiar sus esposas y compartirlas en común, lo cual hicieron. Esa fue probablemente una de las razones por las que Dee decidió romper su relación con Kelly poco después. También es el ejemplo citado para apoyar la teoría de que los mensajes de los espíritus eran meros productos de la imaginación de Kelly. Hay, por supuesto, más ejemplos similares de los cuestionables mensajes angélicos. Una vez, el ángel Uriel se le apareció a Kelly y le ordenó a Dee que diera a su “ferviente asistente” una pensión de 50 libras al año.9 En un fragmento de su diario Dee escribe que los espíritus intentaban persuadir a Kelly:

“- Que Jesús no era Dios.

- Que ninguna oración debe ser hecha a Jesús.

- Que no hay pecado.

- Que el alma del hombre va de un cuerpo al de otro niño avivándolo o animándolo.

- Que como muchos hombres y mujeres son ahora, siempre lo han sido (...)

- Que la generación de la humanidad por Adán y Eva, no es una Historia, sino un escrito que tiene otro sentido.

- Ellos no reconocían a ningún Espíritu Santo.

- Ellos no tolerarían que le rezara a Jesucristo; sino le reprenderían, diciéndole que le robaba a Dios su honor, etc.”10

Pero Kelly fue de hecho un asistente diligente. Dedicó mucho de su tiempo a los experimentos de Dee y trabajó con él a lo largo de muchos años hasta que se separaron. Como a menudo se quejaba, era consciente de que las visiones y voces que experimentaba no eran necesariamente “ángeles”. Por el contrario – sospechaba que podrían haber sido oscuras manifestaciones de su inconsciente y algunas veces, estaba convencido de que no eran sino demonios. Dee nunca los experimentó por sí mismo, así que en su opinión eran “ángeles” y no creyó en las impresiones de Kelly sobre su carácter demoníaco.

Johann Weyer

Johann Weyer (1515-1588) fue un estudiante de Agrippa y un firme creyente en la magia. También fue un famoso erudito en el campo de la medicina y un pionero en psiquiatría por su profundo interés en los mecanismos mentales del ser humano. Su obra más famosa es De Praestigiis (1563), una refutación del Malleus Maleficarum - el manual del cazador de brujas más influyente del Renacimiento. Weyer estaba convencido de que las mujeres acusadas de brujería estaban de hecho perturbadas mentalmente, y necesitaban un tratamiento médico, no exorcismos. Criticó severamente todos los crueles castigos prescritos legalmente por brujería y suplicó indulgencia para las personas acusadas.

Sin embargo, Weyer no cuestionó la existencia de diablos y su influencia sobre la vida humana. En su libro describió en gran detalle los poderes de los demonios y el peligro que surge del contacto con sus agentes: magos y envenenadoras (pero no brujas). Según él, las envenenadoras con la ayuda del diablo infligían daño físico, pero los magos eran incluso peores. Mientras que las brujas servían al diablo porque su voluntad no era lo suficientemente fuerte y no podían resistir sus tentaciones, los magos eran personas de fuerte voluntad que intencionada-mente recibían instrucciones de los demonios. En su visión, los magos intentaban superar las leyes de la naturaleza y se comunicaban voluntariamente con las fuerzas del mal en su persecución del poder. Esto los hacía los agentes del diablo - seguidores conscientes del sendero maligno.

Lo que es importante, sin embargo, es un apéndice a su monumental obra, en la que Weyer incluyó una lista de demonios. Llamó a este catálogo Pseudomonarchia dæmonum y se refirió a su fuente como Liber officiorum spirituum, seu Liber dictus Empto. Salomonis, de principibus & regibus dæmoniorum ("Libro de los oficios de los espíritus, o el Libro de los dichos de Empto. Salomón concerniente a los príncipes y reyes de los demonios"). De hecho, Pseudomonarchia daemonum claramente recuerda al Goetia - estas son casi las mismas entidades, algunas con ligeras variaciones en los nombres. De forma similar a como ocurre en el Goetia, Weyer da descripciones de cada demonio, enfocándose en sus nombres, posibles formas, propiedades y su jerarquía. Pero también hay diferencias. En el texto de Weyer no hay sellos demoníacos y los espíritus son convocados a través de una simple conjuración, no un ritual elaborado tal como el del Goetia. El orden y el número de los espíritus también es diferente. En lugar de los 72 demonios del Goetia, Weyer enumera 68 espíritus en un orden completamente diferente. Los demonios son generalmente los mismos, aparte de los desaparecidos: Vassago, Seere, Dantalion y Andromalius.11

A pesar del desprecio de Weyer por los magos, su Pseudomonarchia daemonum fue ampliamente usado por numerosos practicantes de las artes negras. Paradójicamente, se convirtió en uno de los textos más influyentes sobre magia demoníaca en el siglo XVI.

Pico della Mirandola: un Mago Moderno
en la Italia del Siglo XV

El estudio anterior de los principales maestros de la Magia Renacentista contiene una clara y detallada imagen del paisaje mágico europeo durante los siglos del Renacimiento. El lector puede ahora tener una idea sobre cuán fuerte en el entorno filosófico (donde a menudo la práctica mágica obtenía un apoyo moral) era la dicotomía entre la magia demoníaca y la natural. Todo autor, filósofo y practicante de las artes mágicas pretendía enérgicamente ser un seguidor de la vía natural, indiferentemente de las investigaciones reales en las que estuviera involucrado. Para salvarse de ser acusados y probablemente encarcelados, la mayoría de los autores herméticos del Renacimiento declaraban - aparte de raras excepciones - su dedicación a la "noble causa" de la Magia Natural.

Seguir apropiadamente el debate sobre esta - a menudo sutil - línea divisoria estaría más allá del propósito de este artículo. Es bastante con declarar que, aproximadamente, la magia natural era distinguida de la así llamada "demoníaca" porque trataba únicamente con el mundo "lunar" y "sublunar"; por así decir, con las energías y propiedades ocultas de la Tierra.

El reino de la magia demoníaca era en cambio el de la magia ceremonial y la brujería, una magia que trataba con otros mundos y dimensiones de la existencia, y por ello mucho más peligrosa para la Iglesia, que quería mantener una control exclusivo sobre la teología extramundana. Esta diatriba de todos modos ha sido expuesta en detalle en otro lugar;12 lo que es de interés para nosotros es que bajo la etiqueta de magia "Natural" o "Espiritual" muchos practicantes de las artes ocultas escondían sus experimentos heterodoxos. El mismo Trithemius - y otros - lanzaban su desprecio públicamente contra la "magia negra", solo para zambullirse en profundos experimentos de magia demoníaca en la seguridad de sus laboratorios.

Una de las más importantes y subestimadas figuras del Renacimiento italiano fue el filósofo y mago Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494). La principal figura no judía que ha estudiado e introducido la Qabalah en la cultura occidental. Él sintetizó el Hermetismo Qabalístico y Medieval en un completo sistema de magia práctica muy cercano al que más de 400 años después, habría surgido en el Ocultismo occidental.

Desde la infancia un estudiante inquieto y apasionado, siempre buscaba un fundamento de conocimiento capaz de transcender los simples dogmas del Cristianismo; se aficionó a las ciencias filosóficas y esotéricas y, a pesar de su edad, dominó la lengua hebrea como ningún otro académico contemporáneo, aprendiendo también caldeo y árabe. En un primer momento vio el misticismo judío como algo que podría ayudarle a ganar nuevas intuiciones sobre los misterios del Cristianismo; por lo tanto se acercó con entusiasmo al estudio de los fundamentos más teóricos de la Qabalah, para lograr su proyecto de toda una vida, una completa síntesis del conocimiento humano y las artes.

Sus principales intuiciones llegaron con el descubrimiento de las obras de Abraham Abulafia, un judío español del siglo XIII que seguía la rama española del Qabalismo conocida como "Shemot" o "de los Nombres", la parte práctica de la Qabalah. Abulafia desarrolló técnicas de meditación vinculadas con las diferentes asociaciones del alfabeto hebreo, cuya meta era, por una parte, el conocimiento místico y gnóstico de Dios, y - en un sentido menos ortodoxo - , el uso de las palabras de poder de la lengua hebrea para contactar y controlar a los ángeles y otros seres astrales, y también para realizar cambios en el plano material.13

Pico se sintió más y más fascinado por los sistemas desarrollados por Abulafia. Probablemente vio las técnicas del qabalista español como una forma pragmática de zambullirse en lo divino, más allá de las estructuras celestiales religiosas y filosóficas. El "Sendero de los Nombres" era un sistema real y efectivo, capaz de extraer conocimiento desde el otro lado, alcanzando más allá de la esfera de acción de la Tierra y la "magia buena" - la que desde Marsilio Ficino y en la escuela de Hermetismo italiana y europea se había enseñado e impuesto.

Pico hizo una primera "brecha" definiendo el ars combinandi (latín: el arte de la combinación) de la Qabalah, un muy elevado arte mágico que trata con las cosas superiores de más allá de la esfera de la luna: "la parte suprema de la magia natural". Esto fue muy revolucionario; la delgada línea entre la difícilmente aceptada magia natural y la magia demoníaca estaba exactamente trazada entre lo que tenía que ver con la esfera sub-lunaris (terrenal) y los reinos super-lunaris (celestial, estelar e infernal).14 Pico dio una nueva dignidad a la magia. Todavía la llamaba "magia natural", aunque "suprema", pero una línea había sido definitivamente cruzada: el interés estaba ahora en "canalizar los poderes de las esferas superiores", más allá de las estrellas.15 Después admitiría incluso que la Magia Qabalística es una forma superior de magia respecto a la Natural; por lo que no sorprende que la Iglesia condenara todas las 900 afirmaciones de su importante obra Conclusiones.

En su exploración de la Magia Qabalística, Pico llega a reconocer la naturaleza idéntica de las formas buena y mala de la Magia Judía. Los qabalistas malvados - afirma Pico della Mirandola - los que invocan y comandan a los demonios, invocan sus poderes por Salomón y Enoch, extraían su poder de la misma fuente que los qabalistas "buenos", solo los fines eran diferentes. Los qabalistas malvados invocaban demonios malignos, mientras que los buenos tenían el discernimiento para trabajar solo con los ángeles - pero como una cuestión de hecho, Pico reconocía la fuente común de ambas actitudes, aunque previniendo a cualquiera de trabajar con el lado oscuro del Qabalismo.

Lo cierto es que desde ese momento las obras filosóficas de Pico della Mirandola son más ricas en elementos mágicos y defensa de las artes mágicas; ya no es realmente posible, como dice Frances Yates, distinguir entre misticismo y magia en Pico. Sus escritos están repletos de relatos de operaciones mágicas, de una ascensión a través de las Sefirot y del contacto con seres exteriores. Pico, el primero entre los muchos estudiantes de las artes ocultas que vinieron antes y después de él, habla de cómo liberar el cuerpo astral durante trabajos extáticos; a menudo se refiere al surgimiento de una energía fogosa que aporta un tipo de muerte, que él llama mors osculi (muerte del beso). Esto suena bastante similar a los relatos sobre Kundalini dados en los textos Tántricos sobre el Samadhi y la ascensión de la Serpiente Kundalini a través del Sushumna.

Sus advertencias sobre el lado oscuro de la Qabalah son frecuentes, pero a partir de muchas pistas podemos entender que estaba obteniendo un conocimiento directo de él. A menudo subrayó la importancia de reconocer a los ángeles buenos de los malos, y el realizar los apropiados ritos de purificación antes de cualquier operación mágica. Como declara en una de sus obras:

Qui operatur in Cabala... si errabit in opere aut non purificatus accesserit, deuorabitur ab Azazale...16

El miedo de encontrarse con los malvados demonios astrales, fue una de las principales razones de que la Magia Natural haya intentado siempre evitar cualquier tipo de contacto con el otro lado.

También es de valor mencionar las correspondencias que Pico indicó entre las diez esferas aristotélicas del cosmos y las diez Sefirot. Su intuición le llevó a entender que la visión del cosmos de Aristóteles no era exclusivamente física, sino en extensión hacia a las esferas superiores. Él traza el siguiente diseño:

Sefirot - Esferas

1. Kether                                                    Primum Mobile

2. Chockmah                                              Octava Esfera

3. Binah                                                      Saturno

4. Chesed                                                    Júpiter

5. Geburah                                                  Marte

6. Tiphereth                                                Sol

7. Netzach                                                  Venus

8. Hod                                                         Mercurio

9. Yesod                                                      Luna

10. Malkuth                                                Elementos

Es innecesario decir, que esta se convirtió en la principal atribución de las diez Sefirot y fue posteriormente retomada por la Golden Dawn y muchas otras órdenes mágicas occidentales.

También debemos contextualizar sus escritos en el clima de la época. La Iglesia y los círculos filosóficos tradicionales condenaban estrictamente cualquier tipo de doctrina sospechosa, y aunque en la Italia del siglo XV no estamos en los extremos que se encontrarán en la Europa de la Contrarreforma de pocas décadas después, un sistema mágico tal como el que Pico quería desarrollar encontraría una fuerte oposición.

Estuvo intentando, a través de la teoría y la práctica combinadas, establecer un sistema místico-mágico basado en la elevación del hombre más allá de sus límites, y más allá de cualquier dogma restrictivo. Pico afirmaba ser un cristiano, pero en el sentido más místico del término. Su anhelo por la unidad con Dios recuerda la actitud ascética de los místicos taoístas y zen, un tipo de transcendencia y conocimiento de lo que yace más allá.

Fue el primero en teorizar sobre un Hombre como Magus, capaz de usar la magia y la Qabalah para "dar forma al propio destino", más allá de la religión y de cualquier barrera. Apuntaba al derecho del hombre para ser libre para pensar, dar forma, amar su propio universo e incluso modificarlo por medio de la magia. No sorprende que no recibiera simpatías por parte de la Iglesia. Incluso más herética fue la inclusión en su sistema de la herejía gnóstica del "Est Deus In Nobis" (latín: Dios Está En Nosotros); el mago usa como combustible para su operación mágica la chispa divina que hay dentro de él, y que le ayudará a convertirse de nuevo en divino, casando cielo e infierno, tierra y dimensiones superiores. Manteniendo en mente el contexto histórico en el que vivió, estas afirmaciones colocan a Pico como uno de los autores de magia y filosofía del Renacimiento más revolucionarios e influyentes; el eco de sus pensamientos y obras pueden ser vistos en autores que vendrían muchos siglos después de él.

Desde un punto de vista histórico, también su obra tiene una gran relevancia. Fue el primero entre los eruditos occidentales en comprender la naturaleza práctica y mágica de la Qabalah. A partir de él en adelante, la Qabalah formaría definitivamente el núcleo de la "educación cultural del Mago Renacentista", por citar de nuevo a la erudita en Magia Renacentista Frances Yates. Pagó sus ideas revolucionarias y espíritu sincrético con la persecución de la Iglesia durante toda su vida, lo cual condujo a su muerte prematura. A la edad de 31 años, después de haber sido oficialmente liberado de todas las acusaciones, fue asesinado por envenenamiento en la ciudad de Florencia.

1Andre Nataf: Dictionary of the Occult 
2Michael Baigen, Richard Leigh: The Elixir and the Stone 
3Ibid 
4Agrippa. Three Books of Occult Philosophy 
5Michael Baigent, Richard Leigh: The Elixir and the Stone 
6The Fourth Book of Occult Philosophy 
7Waite A.E. The Book of Spells 
8Alex Summer. John Dee 
9Andre Nataf: Dictionary of the Occult 
10T. Apiryon: Sir Edward Kelly 
11Johann Weyer: Pseudomonarchia Daemonum 
12D.P. Walker: Spiritual and Demonic Magic from Ficino to Campanella 
13P. Zambelli. L'ambigua natura della Magia 
14F. Yates. Giordano Bruno and the Hermetic Tradition 
15G. Pico della Mirandola. De hominis dignitate, Heptaplus, De ente et uno 
16Latín: Quien opera con la Qabalah, si se equivoca en un Trabajo, o se acerca sin estar purificado, será devorado por Azazel. F. Yates, Giordano Bruno and the Hermetic Tradition.


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