domingo, 7 de agosto de 2011

POSESIÓN

Por Nick Hall
(Traducido por Manon de Chaos & Sorcery)

    La posesión es una técnica por la que el hechicero deliberadamente permite que su mente y cuerpo sean tomados por la personalidad de un predeterminado espíritu, entidad o demonio, puede ser vista como el acto definitivo de invocación. También es un acto avanzado de hechicería que requiere un saludable operador que haya dominado las habilidades mágicas necesarias para permitir que la posesión sea posible. Debido a la naturaleza de los trabajos de posesión es aconsejable que sean realizados como un grupo de trabajo con exorcistas experimentados como asistentes, ya que el exorcista será responsable de desterrar al espíritu/entidad que haya poseído temporalmente al operador. Los trabajos de posesión no deberían ser intentados por una persona no experimentada que todavía no haya intentado dominar el tipo de técnicas de hechicería bosquejadas en adelante. Esto ha sido declarado por el beneficio del lector. Los trabajos de posesión pueden dejar al operador sintiéndose distante, confuso y desorientado, también puede ser una experiencia emocional. A menos que sea correctamente incorporado dentro de la personalidad/psique del hechicero, el poder o conocimiento generado por la posesión puede causar un daño permanente. Es por esta razón que el consejo anteriormente mencionado fue dado.
    En culturas vodoun tales como la prevalente en Haití, la posesión es un proceso por el que el hechicero desplaza su personalidad (ti bon ange), para permitir al espíritu (loa), habitar la mente y el cuerpo del vodouista. El espíritu es entonces capaz de comunicarse directamente con los otros participantes del trabajo. Al espíritu también se le puede pedir que realice actos de magia mientras habita en el vodouista. En los trabajos de posesión vodoun los tambores rituales juegan una parte importante. El ritmo del tamborileo determina la medida en que el bailarín se verá poseído así como el tipo de espíritu que poseerá al bailarín. Es el manejo del ritmo del tambor el factor importante.
  En  las ceremonias  de  posesión vodouistas,  el/los sacerdotes/s emplea/n una forma de trance inducido por la danza que permite al espíritu poseerlo/s. El tipo de danza frenética delineada antes es conveniente para permitir que la posesión sea lograda. Conforme se entra en un estado de trance, el bailarín destruye temporalmente su personalidad mientras está perdido en el estado frenético conseguido por el tamborileo y el baile. El espíritu convocado puede entonces entrar en el hechicero reemplazando su personalidad con la suya propia. En las ceremonias vodoun de esta naturaleza el danzarín a menudo sacrificará una gallina durante la danza como un ofrecimiento al espíritu tentándolo para que posea al danzarín. El bailarín a menudo es entrenado desde el nacimiento y dedicado a un loa específico, convirtiéndolo entonces en el vehículo por el cual el loa puede comunicarse con sus adoradores. El vodoun es una religión y debería ser estudiado con esto en mente.
   Antes de intentar un a posesión es aconsejable que el hechicero estudie a la entidad/espíritu. Aprendiendo su atributos, para qué ha sido tradicionalmente usada, las técnicas (en términos de la cultura o gentes que han trabajado con ella) que han sido usadas para convocarla y la naturaleza de la hechicería que le puede ser pedida al espíritu/entidad que realice. Para enfatizar este punto, es de necios dejar que te posea Pazuzu (demonio Sumerio/Acadio de los vientos del sudoeste) para realizar un trabajo de hechicería curativa. Cuando estos puntos han sido considerados, el hechicero debería decidir antes de emprender la posesión qué se requiere del espíritu una vez haya poseído al operador. Cuando el espíritu se haya manifestado, otro hechicero presente entonces dirige al espíritu para realizar el acto de hechicería deseado. Preguntas específicas también pueden ser hechas para aprender más sobre su naturaleza de primera mano.
    La danza no es la única técnica que puede ser usada para permitir que un suficientemente fuerte estado de trance sea logrado, para hacer que la posesión ocurra. Antes de que el trabajo de posesión empiece, el operador convoca al espíritu/entidad en el tipo de formato usado en los trabajos invocatorios tradicionales. En esta fase el hechicero visualiza al espíritu/entidad mientras la convoca. La convocación en sí misma debería ser realizada con todo el poder de convocatoria que el hechicero tenga. Si así lo prefiere el hechicero puede usar una lengua barbárica para llamar al espíritu. Una vez el hechicero sienta que el espíritu, o demonio su lo prefieres, está empezando a responder a la llamada y la orden de poseer la mente/cuerpo del hechicero haya sido dada, el hechicero puede dejarse caer al suelo. En esta fase los otros participantes empiezan también a llamar al espíritu usando cualquiera técnicas que cada individuo sienta apropiadas. También pueden ser tocados los tambores en este punto para ayudar en la llamada.
    Cuando los otros participantes hayan empezado a llamar al espíritu, el operador (el hechicero que va a ser poseído) empieza a sacudir su cuerpo violentamente para comenzar el proceso por el que su personalidad es desplazada. Desde este punto el operador no debería seguir siendo completamente consciente de lo que le está sucediendo. El operador puede empezar a hablar en una lengua extraña mientras tiembla en el suelo. Esto es un signo de que el espíritu está empezando a tomar el control de la personalidad del hechicero. Cuando esto ocurra los otros participantes deberían empezar a aumentar el poder de la llamada. El hechicero que está siendo poseído también puede hacer extraños ruidos y bajar o subir el tono de su voz.
   Sólo los otros participantes serán capaces de discernir cuando el espíritu haya poseído completamente al hechicero. Generalmente será la tarea del hechicero elegido para dirigir al espíritu, preguntar al espíritu su nombre para determinar si el espíritu elegido está o no entre ellos. Después de que las tareas requeridas sean realizadas por el espíritu, es exorcizado del hechicero para permitirle recuperar su personalidad. No te sorprendas si el espíritu rehúsa acatar tus órdenes.
    Un método alternativo que no requiere que el hechicero realice la convocación de antemano será ahora explicado. Como con los previos trabajos de posesión que han sido delineados, este de nuevo es un trabajo de grupo.
    El hechicero que va a ser poseído está de pie en medio de los otros participantes, dejando bastante espacio para que él se mueva libremente cuando esté poseído. El círculo también actúa para constreñir al espíritu una vez se haya manifestado completamente dentro del hechicero. El operador entonces empieza a meditar sobre el espíritu que va a ser llamado y empieza a hablarle con tacto en su mente como si estuviera frente a él. Después de un periodo de tiempo que depende el hechicero que va a ser poseído, el hechicero empieza a mover ligeramente su cuerpo aumentando lentamente la intensidad de los movimientos. Cuando el hechicero esté literalmente vibrando empieza a hablar usando cualquier sonido o formar palabras que entren en su cabeza. El hechicero empieza ahora a visualizar al espíritu de pie frente a él. Después de un rato le parecerá a los otros que está hablando un lenguaje extranjero. En este punto los otros participantes empezarán a danzar alrededor del operador en cualquier dirección que les parezca apropiada, mientras llaman al espíritu para manifestarse (poseer) al hechicero. El hechicero que realiza la posesión debería en esta fase desplazar su propia personalidad para permitir al espíritu poseerle.
   La fiebre del  círculo de danza en el que los tambores pueden ser tocados ahora es aumentada. El operador estará vibrando y haciendo gestos descontrolados, mientras grita y habla en una extraña lengua. El hechicero ahora empuja al espíritu visualizado dentro de sí mismo. El espíritu ahora poseerá completamente la vasija vacía que anteriormente contenía la personalidad del hechicero, para permitir que la comunicación empiece. Uno de los otros participantes entonces pregunta al espíritu para asegurarse de que la gnosis completa o posesión ha ocurrido. Como antes, el espíritu necesitará ser exorcizado del hechicero para permitir que su personalidad retorne. Los hechiceros que son experimentados con el fenómeno de la posesión pueden encontrar que el espíritu sale voluntariamente, permitiendo a la personalidad o ti bon ange en la terminología vodoun retornar naturalmente. Sin embargo, siempre es aconsejable realizar el exorcismo, ya que algunos espíritus son bastante capaces de imitar la personalidad del hechicero.
   El fenómeno del hechicero empezando a hablar en una extraña y a menudo demoniaca lengua es propiciado cuando el espíritu empieza a entrar en el operador y reemplaza al ego del operador con el suyo propio. Es también un efecto colateral del destierro deliberado del hechicero de su propia personalidad, capacitándole para abrirse a cualquiera de las fuerzas que estén a su alrededor en ese momento. Los espíritus pueden ser vistos para comunicarse los unos con los otros a través del operador. Este es el motivo de que sea necesario asegurarse de que el espíritu deseado de hecho ha poseído al operador.
    El Hechicero del Caos no tiene que creer que los espíritus existan realmente como una fuerza autodeterminante, con una específica fuerza de vida y personalidad propia. El proceso por el cual la posesión sucede puede ser interpretado como la manifestación de una particular parte de la personalidad del hechicero. Por ejemplo un trabajo de posesión para convocar a Bafomet puede ser visto como la manifestación de la parte Bafomética de la personalidad del operador, mientras el resto de su personalidad ha sido temporalmente desplazada. Sea cual sea de las dos categorías bajo la cual decidas que caen los espíritus, la posesión es un fenómeno que puede ser explorado por los Hechiceros del Caos y es un aspecto particular de la magia de la que una gran cantidad de información importante puede ser directamente recibida. La posesión es así una técnica por la que el conocimiento oculto puede ser redescubierto.
    La aplicación de los métodos delineados en este capítulo permitirá al Hechicero del Caos emprender efectivamente los trabajos del resto de este libro. Como con el resto de los trabajos discutidos, estas técnicas cumplen la función de ser pautas por las que puedan desarrollarse técnicas más avanzadas. Ninguna persona individual puede afirmar que ha desarrollado el sistema definitivo de hechicería, o que es la única custodia de algún sistema de magia que no requiere alteración o adaptación para ser efectiva para cualquier practicante del arte que lo use. Cualquier persona que haga tales afirmaciones debería ser considerada con precaución y esa persona ciertamente no está trabajando dentro de la filosofía general de la Hechicería del Caos y la Magia del Caos en general.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:




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