jueves, 14 de julio de 2011

GESTO Y DANZA

Por Nick Hall
(Traducido por Manon de Chaos & Sorcery)

     Los ejercicios de meditación que exploraban el cuerpo y el escudo mágico fueron diseñados para hacerte más consciente del poder contenido dentro de tu cuerpo y permitir que un efectivo escudo mágico fuera formado alrededor del cuerpo. Esta consciencia incrementada a su vez capacitará al hechicero para desarrollar gestos usando partes o la totalidad del cuerpo para propósitos mágicos.

GESTO

     Cuando estés concentrándote en un objeto para potenciarlo, sosteniendo el puntero o mandando a una entidad, el gesto y la postura son de la máxima importancia. Como el lenguaje corporal a menudo funciona de una forma subliminal, el hechicero debe ser el maestro de las señales que está transmitiendo, tanto en la vida mundana como mientras realiza actos de hechicería. Un gesto discreto de la mano puede atraer la atención de una persona o cambiar la dirección de una conversación en tu beneficio. La expresión facial, por ejemplo utilizando el mal de ojo, para ser efectiva también involucra el uso de músculos faciales que a su vez pueden ser vistos como un gesto específico para un propósito específico.
     Diferentes tipos de trabajo de hechicería, dependiendo de la naturaleza de la hechicería, emplean una emoción específica manifestada por el hechicero para dirigir su voluntad. Al usar una emoción específica para lograr la gnosis, el hechicero debería ser capaz de emular la emoción con gestos específicos. Si el gesto es efectivamente controlado mejorará la invocación de la emoción. Mientras invocas la ira, aprieta tu puño derecho y golpéalo contra tu palma izquierda mientras rechinas los dientes e incrementas la tensión en los músculos de tu cuello para que tu cabeza vibre, esto aumentará el poder de la ira que se manifieste. Cuando la gnosis se haya logrado un repentino movimiento corporal, tal como un violento puñetazo, puede ser usado para dirigir la ira hacia el blanco pretendido. El blanco puede ser un enemigo, muñeca o incluso un sigilo visualizados para potenciarlos con la energía marcial.
     Las siguiente dos técnicas aunque simples, enfatizan más cómo el gesto puede ser empleado en la hechicería del caos. Coloca tu dedo índice sobre tus labios y haz un siseo como de serpiente mientras dices en tu mente: (Nombre de la persona) no calumnies mi persona. Esto enfatiza que el hechicero está empleando un gesto específico mientras pronuncia en la mente el hechizo relevante. Similarmente a cuando convocas una entidad, atrayendo tus brazos extendidos hacia ti mientras pronuncias la evocación, utilizando un simple gesto para añadir poder a la llamada.
      Desarrollando gestos a partir de simples movimientos de la mano o posicionando los dedos de una cierta manera puede ser usado para activar y llamar a servidores, entidades con las que el hechicero ha estado trabajando. Un vínculo mágico es instantáneamente formado con los anteriores o con el fetiche del hechicero llamándolos por su nombre y realizando uno de los gestos anteriormente mencionados. Intenta evitar gestos complejos para asegurar la sutileza. Un gesto tal como colocar las puntas de tu dedo índice y pulgar juntos convocará al servidor/entidad para el que hayas asignado este gesto. Una vez un conjunto de gestos haya sido trabajado confíalos a la memoria. Informa al servidor/entidad que cuando el gesto sea realizado obedecerá tus órdenes. Esto puede parecer obvio, pero a menudo se pasa por alto lo obvio.
     Una vez estos simples gestos hayan sido utilizados, deberías encontrar que toman una cualidad específica de asociación en tu mente. El gesto se convertirá, después de un periodo de uso, en una poderosa herramienta mágica en sí mismo. Hacerte consciente del poder contenido dentro de ti y de la energía mágica que tu cuerpo puede transmitir, te permitirá hacerte un maestro del caos y señor sobre tu territorio elegido.
     Los gestos creados para ser utilizados en la hechicería del caos no deberían estar asociados con el tipo de gestos rituales usados por la Golden Dawn o aquellas más ampliamente asociadas con Aleister Crowley. Ejemplos de este tipo de gesto son: Tierra, el dios Set luchando; Aire, el dios Shu soportando el cielo; Agua, la diosa Auramoth y Fuego, la diosa Thoum-aesh-neith. Estos gestos son para propósitos simbólicos, aunque con ello no quiero decir que no tengan una cualidad mágica en sí mismos.
     El gesto usado para la hechicería del caos es diseñado para ser aplicado en conjunción con un acto de hechicería o como un acto de hechicería en sí mismo. Así que son prácticos no simbólicos.
     Cuando estás formando una runa tal como Teiwas, en la que estás de pie con tus pies juntos y los brazos estirados, el hechicero está atrayendo dentro de sí mismo el poder de la runa. Alternativamente la runa es formada para convocar al dios Tyr, un dios guerrero. La postura es una vez más práctica y no simbólica. Esta runa particular cuando es formada usando el cuerpo y cantando Teiwas será una preparación efectiva para convocar el poder del guerrero para prepararse para el combate mágico.
     Un juego de gestos y posiciones corporales complejos puede ser desarrollado dentro de una danza mágica. Como con las técnicas de visualización es aconsejable empezar con gestos simples para que el el hechicero pueda familiarizarse con su potencial mágico. Cuando la hechicería es usada empleando gestos, la próxima fase es explorar el potencial del uso de la danza en conjunción con una variedad de actos de hechicería.

DANZA

     Para el Hechicero del Caos, las líneas divisorias entre varias prácticas y técnicas mágicas no son tan sólidas, así que las distinciones hechas entre las técnicas de hechicería, chamanismo y alta magia son borrosas. La danza, como una técnica por la que un estado de trance pueda ser logrado, es un área donde la línea entre la hechicería y el chamanismo se vuelven menos distintos. Una forma de danza puede ser realizada, por ejemplo, como una preparación para la invocación hasta completa posesión, y puede también ser realizada como un acto de hechicería en sí mismo. La danza es así una técnica que puede ser aplicada por el Hechicero del Caos, incluso aunque la danza ritualizada no venga a la mente inmediatamente cuando la hechicería es discutida. La danza ritual a menudo incorpora gestos complejo, tales como aquellos realizados por las mujeres Hindúes en honor de varias deidades o para celebraciones religiosas específicas. La famosa Danza Fantasma realizada por los Sioux en 1890 como una expresión de su frustración con la influencia destructiva del hombre blanco, puede ser vista como un acto de hechicería. Los danzarines llevaban una camisa ceremonial específicamente diseñada y danzaban en un estado frenético. Una vez este estado era logrado visualizaban el retorno de la supremacía India. La Danza Fantasma era así una forma por la que un hechizo era lanzado portando su deseo colectivo. La danza realizada para comunicar con los espíritus, tal como aquellas realizadas por los danzarines vodoun Haitiano, los doctores brujos Africanos o las danzas de la naturaleza realizadas por los Diablos Danzarines de Sri Lanka pueden ser actos de hechicería. Los ejemplos mencionados indican que el hechicero aplica la danza como una forma específica por la que la hechicería pude ser emprendida, de una forma similar a por la que un chamán realiza una danza para lograr su voluntad/deseo particular.
     Para enfatizar más la importancia de la danza en la hechicería, las técnicas utilizadas por los Diablos Danzarines de Sri Lanka ofrecen una ilustración interesante. Los Diablos Danzarines tanto se reúnen como trabajan solos para realizar actos específicos de hechicería. Como grupo ellos se unen para desterrar demonios, romper maldiciones y lanzar hechizos. En la danza de destierro, los hechiceros emulan los gestos y movimientos del demonio avanzando en línea amenazando al demonio y castigándole/desterrándole de vuelta al dominio desde el que vino. Uno de los hechiceros tamborilea un ritmo simple para coordinar diferentes fases de la danza. En actos individuales de hechicería el Diablo Danzarín trabajará en un estado frenético haciendo espasmódicos movimientos de brazos y piernas. Cuando el hechicero haya entrado en un estado frenético (gnosis), una maldición o hechizo es cantado sobre una base material. La base material puede ser una muñeca, amuleto o huesos tales como un cráneo humano excavado por el hechicero, dependiendo de la naturaleza del hechizo o maldición. El Diablo Danzarín realiza trabajos de curación empleando danzas frenéticas mientras pronuncia el hechizo requerido sobre un objeto o recorte de pelo atado a un amuleto curativo, para crear el vínculo mágico necesario con el paciente. Fluidos corporales y recortes de uñas son también empleados por el Diablo Danzarín cuando es requerido. Un sacrificio tal como una gallina a menudo será hecho para obtener la ayuda de un espíritu antes del lanzamiento del hechizo/maldición.
     Las herramientas del Diablo Danzarín son similares a aquellas empleadas en la magia tribal Africana o vodoun y para ambos grupos la danza/gesto son un aspecto importante de su hechicería. Desafortunadamente los cultos mágicos tales como los Diablos Danzarines de Sri Lanka están empezando a morir; sus prácticas están amenazadas por la religión y cultura predominante, y la influencia del racionalismo y la ciencia occidental también han empezado a socavar esta forma de hechicería. Los Diablos Danzarines ahora realizan sus danzas para los turistas como una forma de entretenimiento, tal es la forma del así llamado progreso.
     El moderno Hechicero del Caos tiene la ventaja de ser capaz de manifestar el poder original surgido por el tipo de danza descrita, así como crear sus propias técnicas de danza, que pueden ser incorporadas dentro de sus más amplias técnicas de hechicería.
     Cuando está convocando a una entidad el hechicero es capaz de atraerla realizando una danza que emplee gestos y posturas que el hechicero sabe son iguales al tipo de movimientos usados por la entidad. Este tipo de danza mejora la convocación de la entidad. El hechicero debería ser capaz de realizar la danza así como visualizar la entidad manifestándose dentro del reino material. Ser capaz de realizar la danza y mantener efectivamente la visualización aumentará el poder general surgido durante el trabajo de hechicería.
El uso de máscaras durante la danza también es algo que puedes explorar. Cuando se realiza hechicería, una máscara ayudará al hechicero a disociarse de su personalidad mundana, especialmente en conjunción con la danza. Esto es logrado por el simple pero efectivo cambio psicológico que ocurre cuando una máscara es llevada para un propósito específico. La máscara puede cambiar psicológicamente tanto la personalidad como el género del hechicero e incluso permitir que la parte animal de la psique del hechicero se manifieste, si esta era la intención entre manos. Una máscara también cambia/remueve la identidad del danzarín de un grupo de otros hechiceros con los que está trabajando durante la danza. La máscara puede ser simplemente (representando la eliminación de la personalidad del hechicero) con una caosfera roja pintada sobre la posición del tercer ojo, o diseñada para representar los rasgos faciales de la entidad que está siendo convocada. El último tipo de máscara ayuda al hechicero a convocar la entidad, cuando él se pone la máscara empieza a adoptar la personalidad de la entidad que está siendo convocada. La máscara es construida con esto en mente y es así mágicamente cargada para ser capaz de cambiar la personalidad del portador.
     Los Pende, Kwilu y una variedad de otros pueblos a lo largo de la cuenca del río Congo en África, utilizaban máscaras en varias danzas relacionadas con la hechicería. Otras gentes tales como los Chinos han empleado máscaras extensamente en sus danzas rituales. Enmascarados tales como los Mwaash aMbooey crearían una costumbre completa para aumentar la cualidad mágica de la máscara. Los hechiceros Africanos también diseñaban máscaras para indicar simplemente la naturaleza específica de la danza a ser realizada.
     Una variedad de máscaras puede ser incorporada dentro de los ritos de paso que el hechicero emprenda. Los ritos de paso marcan varias fases del desarrollo de un hechicero o mago. Tradicionalmente los ritos de paso marcaban la iniciación de un niño a la vida adulta y varias fases de desarrollo en términos de rango social dentro de la tribu. El Hechicero del Caos puede usar una máscara durante un rito tal de paso. Cuando por ejemplo el hechicero decida ser tatuado, puede llevar una máscara que no tenga agujeros para los ojos. Esta máscara será llevada así que el hechicero pueda en la oscuridad total concentrarse en el dolor mientras el tatuaje sea formado. El dolor permitirá que la gnosis sea lograda. Durante la gnosis el hechicero puede cargar un sigilo visualizado para marcar el rito, o crear una entidad que será contenida dentro del tatuaje para ser usada cuando lo desee. Una máscara creada para propósitos simbólicos recordará al hechicero la ocasión para la que fue creada. Tal máscara puede ser llevada cuando el hechicero decida marcar su obligación para perseguir un sendero de hechicería. Una danza simple y un pacto pueden ser recitados para marcar este rito de paso particular.
     La danza frenética puede ser empleada para una variedad de propósitos. Como el nombre sugiere, la danza frenética no tiene un set predeterminado de gestos o movimientos. Así que el hechicero gira y mueve su cuerpo a voluntad; él puede usar esta forma de danza para cargar un sigilo, por ejemplo. El sigilo es mantenido en la mano y durante la danza se concentra en él, convocando poder de su interior para cargarlo. Esta forma particular de danza también es efectiva durante la hechicería en la que el hechicero manifiesta su poder animal. El animal es liberado de dentro por los violentos e incontrolados movimientos corporales. Durante la danza el hechicero se esfuerza en desplazar su personalidad, esto permite que un animal tal como un lobo u oso asuma la personalidad del hechicero. Este acto mágico particular también cruza los límites que dividen la hechicería del chamanismo.
     Debido a la naturaleza del rito, es mejor realizado en un sitio de poder, con otros hechiceros/chamanes ayudando en la manifestación del animal de poder del danzarín. Un fuego puede ser creado y el tamborileo usado para ayudar al hechicero a obtener un estado frenético. El hechicero también puede pintar su cuerpo con marcas tribales y sigilos para manifestar al animal interior. Una vez el animal se haya manifestado los ayudantes necesitan ser capaces de controlarlo, por la seguridad del hechicero contenido en su interior. Los ayudantes también necesitan ser capaces de desterrar al animal de poder para que retorne el hechicero a su consciencia normal.
     Durante la danza los ayudantes pueden danzar alrededor del hechicero empujándole y dándole golpecitos para ayudar al animal a manifestarse. Una vez el rito haya sido completado el hechicero será capaz de convocar a su animal para protección, o usarlo como una forma de servidor para realizar actos de hechicería para él en el astral. Un sigilo creado para convocar al animal ayudará en este proceso. Un amuleto puede ser creado antes del rito para que el animal una vez manifestado, pueda ser dirigido para cargarlo con su poder. Tal amuleto puede ser llevado para protección o, como con el sigilo, ser llevado cuando el hechicero desee manifestar al animal en el futuro. Un método alternativo es grabar un sigilo dentro del pecho como una marca permanente del poder del animal. El sigilo actuará como un portal por el que el animal pueda manifestarse, cuando el hechicero lo determine.
     La danza frenética es uno de los métodos mediante el que contactar con entidades astrales o espíritus es logrado. Alternativamente una adivinación astral puede ser emprendida. Una vez más es preferible que este tipo de danza sea realizada en un sitio de poder en las horas tempranas de la mañana, empleando la ayuda de compañeros hechiceros. Para prepararse para la danza crear un pequeño fuego, si los espíritus van a ser contactados, prepara algo de comida y bebida como un ofrecimiento para los espíritus y colócalo en el fuego.
     Mientras el fuego es encendido, el danzarín y los ayudantes empezarán a cantar el nombre del espíritu/entidad que va a ser contactado. El danzarín se coloca junto al fuego mientras los otros se sientan alrededor y empiezan a tamborilear. El danzarín entonces empieza a entrar en un estado de frenesí mientras danza alrededor del fuego. Cuando esté exhausto (esto debería tomar al menos una hora), el danzarín cae al suelo y se imagina siendo lanzado a través de una caosfera, como un portal al astral. La comunicación con el espíritu/entidad es emprendida entonces. Si la danza era realizada para hacer una adivinación, esta es llevada a cabo después de que el hechicero pase a través de la caosfera.
     Para sacar al hechicero fuera del trance, los otros participantes suavemente le dan golpecitos y lo empujan alrededor del suelo, mientras lo llaman por su nombre para hacerle retornar a la consciencia normal.
     La danza anterior es realizada de noche por numerosas razones. En las tempranas horas de la mañana la mayoría de seres humanos están durmiendo, así que es menos probable ser perturbado psíquicamente por el aluvión de pensamientos humanos viajando alrededor del área que durante el día. El hechicero también estará naturalmente fatigado por haber permanecido despierto, con lo que su censor psíquico será más fácilmente eludido, permitiendo que la comunicación astral sea más efectivamente conseguida. Finalmente, es improbable que los hechiceros sean interrumpidos en las tempranas horas de la mañana.
     El fenómeno reciente de la música Acid House y Raves es un ejemplo moderno que ilustra cómo de efectiva puede ser la danza para lograr un estado alterado de consciencia. La gnosis es lograda por una prolongada danza, música rítmica repetitiva y un aluvión de luces que causa sobrecarga sensorial. Desafortunadamente los danzarines no han sido entrenados para realizar un acto de magia mientras están en el anteriormente mencionado estado alterado de consciencia. Si un acto de magia fuera realizado simultáneamente por todos los danzarines, canalizando la energía manifestada por la danza, no habría duda de que sería muy poderoso y efectivo.
     Usando un repetitivo ritmo de tambor, una simple danza puede ser diseñada para honrar al espíritu/entidad con la que el hechicero va a trabajar. Este tipo de danza crea una forma alternativa de vínculo mágico con el espíritu/entidad. Puede ser entendido como una preparación para futuros actos de hechicería en los que el espíritu/entidad es activado.
     Con la variedad de técnicas de danza disponibles, el hechicero tiene la habilidad de tornar su cuerpo entero en una herramienta mágica y usarlo en conformidad para realizar una diversidad de actos de hechicería. Una meditación realizada antes de la danza puede ser usada para preparar al danzarín mientras se concentra en la tarea entre manos. La visualización utilizada durante la danza puede focalizar el trabajo general, activando imágenes específicas con gestos predeterminados. Uno puede así descorrer juntas las técnicas bosquejadas todo lo lejos que quiera, e incorporarla dentro de una Danza del Caos, y estas técnicas también preparan al Hechicero del Caos para la sección final a ser discutida en este capítulo.



------------------------------------------

Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



2 comentarios:

  1. Gracias por esta traducción, realmente hay mucho que aprender de cada uno de nuestros gestos. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Hola Venus,

    Me alegra que te haya gustado, un fuerte abrazo.

    Manon

    ResponderEliminar