lunes, 7 de febrero de 2011

AMULETOS

Por Nick Hall
(Traducido por Manon de Chaos & Sorcery)






    Un amuleto o encantamiento puede ser preparado para servir a una gran variedad de funciones. Existen varias definiciones de amuleto, el Longman Concise English Dictionary da la siguiente definición: “Un pequeño objeto llevado como un encantamiento contra el mal.” Esta definición es demasiado limitante y no tiene aplicación práctica real ya que sólo considera los amuletos como protección. Esta definición es más conveniente para una comprensión práctica de cómo los amuletos pueden ser aplicados en la Hechicería del Caos:


Un amuleto es un objeto que representa el deseo o voluntad previamente determinados de la persona que lo ha construido. Cuando es correctamente cargado con su propia fuerza vital, puede ser considerado como teniendo una simple y por lo tanto dirigida consciencia.


    Un amuleto es una base material cargada por el hechicero para contener su doble etérico, para servir a una función particular.
    Tradicionalmente los amuletos fueron construidos para recordar pequeñas figuras humanoides o de criaturas. El moderno Hechicero del Caos no necesita construir un amuleto para recordar ninguna de las anteriores. La base material, sin embargo, debería representar la voluntad o deseo del hechicero que la construye, incluso si, por ejemplo, un amuleto fuera hecho para proteger la casa del hechicero mientras no está ocupada de ser robada o dañada por los elementos naturales (fuego, aire, tierra y agua). Cuando sea construido, sin embargo, el amuleto no recordará necesariamente a la casa en cuestión. Esto es para evitar lo que Peter Carroll llama lujuria por el resultado, que puede frustrar el intento original del amuleto o, de hecho, cualquier trabajo de hechicería. El hechicero debe aprender a evitar pensar constantemente en el propósito del amuleto una vez ha sido construido y cargado.
    El hechicero necesita hacer un vínculo mágico directo con la base material de la cual el amuleto es construido. Durante la carga del amuleto, el hechicero evocará el doble etérico y lo empujará dentro del amuleto. Esto puede ser hecho simplemente visualizando o “sintiendo” el duplicado del amuleto como una fuerza resplandeciendo dentro de la base material. Para volver al ejemplo de la construcción de un amuleto para proteger la casa del hechicero, un objeto de la casa puede ser usado como la base material; el siguiente sólo es un ejemplo para ilustrar la técnica empleada. Toma una antigua copa o jarra de loza, una que haya sido usada durante un buen periodo de tiempo por ti mismo y rómpela en trozos pequeñitos, diciendo con autoridad: “protege esta casa de (complétalo tú) cuando quiera que yo salga.” Se puede usar la cólera para evocar la fuerza vital necesaria mientras aplastas la copa para lograr un estado de gnosis para cargar los restos de la copa con energía del caos protectora. Una vez la copa ha sido aplastada en trozos pequeñitos, recoge los trocitos y colócalos en una pequeña botella, similar a las que contienen una inyección de obtenible de un fuera de la ley, y llevarla alrededor de tu cuello, o llevarla contigo todo el tiempo mientras estás fuera de tu casa. Sangre o saliva pueden ser colocadas en la botella para mejorar el vínculo mágico entre el hechicero y el amuleto. Un vínculo mágico ya ha sido creado por el hecho de que el hechicero ha usado previamente el objeto, en este caso de la copa, antes de que fuera destruido y renacido como amuleto.
    Si el amuleto ha sido cargado efectivamente el hechicero sabrá si algo adverso le está ocurriendo a su propiedad, aunque esto no debería ocurrir. El amuleto en este caso estará actuando como un servidor cuya única función es proteger la propiedad del hechicero cuando no esté habitada. Es aconsejable darle al amuleto un lapso de vida especificado, esto es debido al hecho de que del uso continuo, como una batería, su energía comenzará a agotarse. Una vez el lapso de tiempo especificado se haya alcanzado, el amuleto debería ser destruido quemándolo, enterrándolo o arrojándolo a un río o al mar. Una vez el amuleto haya sido construido y cargado debería ser considerado como una pieza de joyería y su función real desterrada de la mente.
    La Cruz Cristiana y la de San Cristóbal son llevadas por millones de personas. La de San Cristóbal especialmente puede ser considerada como un amuleto protector contra cualquier peligro que pueda ocurrir durante un viaje. El Hechicero del Caos puede usar estas imágenes, pero uno tiene que recordar que la religión Cristiana ha sido responsable de no sólo la muerte de miles de personas inocentes, sino que también de la destrucción de las prácticas mágicas de Bretaña y las culturas tribales a lo largo del mundo. La Hechicería del Caos no necesita estas imágenes, ¡inventa las tuyas propias! La imaginación puede destruir el control religioso de la mente y el dogma.
    Un amuleto también puede ser construido para servir como un escudo protector multipropósito. El amuleto en este caso todavía puede ser cargado para tener una sola directiva; la declaración de intento incluirá la orden necesaria antes de que el amuleto sea cargado. Una pequeña representación del hechicero es ideal para este tipo de amuleto y continúa la imaginería tradicional previamente delineada, aunque adaptada para adecuarse al acercamiento de la Hechicería del Caos. La figura puede ser hecha de arcilla, por ejemplo, o grabada en madera. Debería ser lo bastante pequeña para ser llevada confortablemente alrededor del cuello, dentro de una bolsita o adaptada para ser pinchada como un adorno de la vestimenta. Si es hecha de arcilla, un poco de recorte de uñas puede ser insertado dentro de la imagen mientras todavía sea manipulable, o un poco de vello púbico y pelo de la cabeza puede ser añadido para mejorar el vínculo mágico. Si es grabado en madera puede ser teñido con los fluidos sagrados previamente mencionados. Usar fluidos corporales y mechones de pelo es una técnica primitiva de hechicería que personaliza el amuleto y como previamente se ha declarado crea un poderoso vínculo mágico. Cuando la figura esté terminado, el hechicero puede cargarla de una forma más ritualizada. Esto puede emprenderse mejor por la noche en un lugar recluido para evitar ser interrumpido. Un campo o bosque permitirá al hechicero contactar con los elementos naturales dentro del espacio de trabajo. Cuando un lugar conveniente haya sido encontrado el amuleto puede ser cargado. Sostén la Auto-imagen (amuleto) encima de tu cabeza y recita la siguiente declaración de intento:


 Que esta imagen de mí mismo me proteja de cualquier daño para mi mente o cuerpo, ya sea mágico o de otro tipo. 


    Esta puede ser cambiada para adecuarse a los requerimientos personales. Una vez la declaración de intento haya sido recitada, toma una profunda respiración y exhala sobre la imagen para cargarla con su propia fuerza vital etérica.
    El amuleto ahora te protegerá conforme a tu declaración de intento. Trabajará aunque no seas consciente de que lo esté haciendo. El siguiente ejemplo, aunque pueda parecer trivial, explica cómo el amuleto puede trabajar para protegerte. Tú quieres cruzar la carretera, pero decides caminar hacia delante. Este cambio de mente salvó tu vida. Si hubieras cruzado la carretera en ese punto, un coche a la carrera te habría atropellado y matado. Esto, por supuesto, nunca podrá ser demostrado, pero tal es la manifestación de la magia. El amuleto debería ser destruido después de un tiempo de uso. Esto necesita hacerse, ya que después de unos pocos meses contendría mucha energía negativa que habría dañado por otro lado el cuerpo y la mente. La carga original también habrá sido reducida para hacer la tarea específica. Otra imagen puede ser construida, si el hechicero lo siente necesario. No pensar en el propósito del amuleto, como se explicó previamente, ya que ello demolerá psíquicamente la energía que fue puesta dentro del amuleto al cargarlo. El Caos es una fuerza poderosa... déjala hacer el trabajo para ti, la tarea del hechicero es manipularla para el efecto o propósito deseado.
    Los amuletos también pueden ser construidos para proteger o ayudar a otra persona. Una técnica útil para decidir cómo debería ser construido el amuleto es entrar en un estado de trance hasta que la gnosis sea lograda y usar una forma de adivinación astral para obtener los símbolos relevantes o imágenes que pueden ser grabadas en la base material del amuleto. La gnosis (consciencia mágica) puede ser lograda a través de cierta cantidad de técnicas diferentes, dos de las cuales son no dormir y el baile extático, que es usado en numerosos sistemas mágicos, tales como el vodoun. Ronronear es un método alternativo, que aquieta la mente permitiendo acceder a la gnosis, como fue discutido al principio de este capítulo. La imagen recibida en el trance podría ir desde alguna forma geométrica a un animal o demonio que el hechicero no conociera previamente. Una vez las imágenes hayan sido recibidas por adivinación astral el hechicero puede cargarlas mientras todavía permanece en gnosis. Después de retornar a la consciencia normal (robótica), el amuleto puede entonces ser construido para contener los símbolos etéricos, o imágenes demoniacas, en una base material de la propia elección del hechicero.
    La investigación etnográfica y antropológica ha compilado una amplia variedad de información en relación al uso de encantamientos, amuletos y fetiches, de diferentes perspectivas culturales. Emil Torday  trajo a Inglaterra una vasta colección de arte tribal, incluyendo encantamientos, amuletos y fetiches, desde la región del Congo de África, a principios de este siglo (1900-1909). El Hechicero del Caos puede ver ejemplos de estas herramientas tribales mágicas en el Museum of Mankind, el British Museum (ambos en Londres) y el Pitt Rivers Museum in Oxford. El Museum of Natural History en Los Ángeles también contiene parte de la carga mágica y uso ritual originales, así el hechicero puede meditar sobre los artefactos mostrados, y beneficiarse del poder usado para construirlos.
    Los siguientes encantamientos y amuletos forman parte de la colección Torday, así como los artefactos de hechicería de otras regiones del mundo donde la hechicería es todavía practicada por los pueblos indígenas. La gente de Kwilu River usó figuras humanoides como amuletos contra los espíritus adversos. El Chiefly Clan de los Kwilu grabó un encantamiento en madera en la forma de un fuelle de herrero ya que el herrero era considerado un hechicero; una correa de cuero decorada con abalorios de cristal azul era fijada al encantamiento para que pudiera ser llevado alrededor del cuello. Silbatos fueron grabados en marfil como encantamiento para proteger al cazador. Los guerreros llevaban un encantamiento similar para protegerles durante la guerra;  el silbato era usado para llamar al espíritu del animal durante la caza, o para convocar un espíritu protector durante la batalla, lo cual en la mayoría de los casos era un combate cuerpo a cuerpo.
    El pueblo Pende grabaría pequeñas cabezas de madera que algunas veces eran astadas, para ser usadas como encantamiento protector durante la ceremonia de iniciación de los niños (el rito de paso) a la madurez. Los Pende usaban hueso y hierro así como madera para construir sus amuletos y encantamientos, estos todos son materiales naturales y no sintéticos, que eran vistos por los Pende como conteniendo sus propio poderes mágicos. El cazador Pende llevaba un colmillo de marfil alrededor de su cuello como un amuleto para protegerle mientras cazaba. En la región del Oriente Jívaro de Sudamérica, cabezas reducidas eran llevadas como poderosos amuletos y también como un símbolo de coraje y status dentro de la tribu. Esta práctica es similar a la colección de cueros cabelludos de los pueblos nativos de Norte América. Los principales practicantes de este particular método de obtención de bases materiales para amuletos fueron las naciones guerreras tales como los Sioux. El correcto título para el Sioux es una traducción francesa para una palabra Chipewa para serpiente o enemigo, Nadowssious. Los guerreros Apaches también cortaban las cabelleras de sus enemigos; la palabra Apache es una derivación de apachu, la palabra Zuní para enemigo. Los Apaches eran las tribus nómadas predominantes en el Sudoeste Americano; ellos desarrollaron una cultura mágica formidable, la colección de cueros cabelludos humanos sólo era una de sus prácticas. Como la mayoría de tribus Indias Americanas, su propio nombre en sí mismo, N’de, Inde o Tinde, era su palabra para gente. Una de las naciones guerreras más amenazantes era la de los Comanches, que eran particularmente buenos criadores de caballos, criándolos veloces y ágiles, y quienes coleccionaban cueros cabelludos como trofeos de guerra; ellos también los usaban como amuletos a ser llevados como una protección durante el combate. Se ha argüido que la práctica de cortar cabelleras fue originalmente introducida por los colonos Europeos, que sabían cuán sagrado era el pelo para los Indios de las llanuras.        En las Islas Andaman, el cráneo de un pariente sería llevado en una bolsa de cinta. Esta práctica de usar el cráneo de un pariente fallecido incorporaba la creencia de que el cráneo actuaba como un poderoso amuleto para proteger al espíritu de la persona fallecida. Esta es otra manifestación de adoración a los ancestros, que es común a la mayoría de culturas primitivas y todavía es practicada. El pueblo Kuba en África grababa amuletos humanoides en madera. Estos numerosos amuletos serían cargados con un sacrificio, generalmente un pollo (considerado como el animal menos afortunado de África, debido a su frecuente uso en los sacrificios) para proteger al portador de una variedad de espíritus maliciosos.

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