lunes, 24 de enero de 2011

EL PUNTERO (VARA)

Por Nick Hall
(Traducido por Manon de Chaos & Sorcery)




    La palabra puntero es más conveniente para entender sus connotaciones en la hechicería que la palabra vara, así como vara es más apropiada para describir la herramienta mágica usada en los sistemas mágicos relacionados con la Alta Magia. El puntero no tiene ninguna relación directa con un elemento alquímico particular; esto también lo distingue de una vara, que está asociada con el elemento fuego en el sistema de magia desarrollado en la Golden Dawn.
    En la hechicería Africana el puntero es una de las herramientas fundamentales. A diferencia de una vara, el puntero no tiene que ser hecho de una rama cortada de un árbol específico en un momento previamente designado. Nudillos amarrados al extremo de un palo eran apuntados a una víctima para maldecirla, lo cual a menudo conducía a lo que es técnicamente llamado muerte psicogénica o vudú. Los huesos humanos o animales, así como el pie de un gallo negro, también pueden ser usados como un puntero efectivo, para maldecir a una persona o en otras conjuraciones de hechicería. Las tribus Lokotos y Sindamos de África todavía usan serpientes no venenosas como punteros. Para estas gentes la serpiente es un animal sagrado que representa la vida, fertilidad y fuerza. Si un miembro femenino de la tribu es incapaz de quedarse embarazada, ella irá al hechicero a recibir el poder de fertilidad de la serpiente. Durante el trabajo de fertilidad, el hechicero inserta una serpiente viva dentro de la vagina de la mujer, para aumentar la posibilidad de que quede embarazada. El hechicero también le dará un amuleto de serpiente para que lo lleve sobre el cinturón alrededor de su cintura. La serpiente representa el falo, lo penetrante más bien que recibir energía sexual de por sí. El hechicero debería proyectar su energía dentro de la serpiente y usarla para curar o destruir. Los Lokotos y Sindamos también usan la serpiente para apuntar a la respuesta apropiada durante los trabajos de adivinación.
    El Hechicero del Caos puede usar el puntero para dirigir su voluntad hacia un objeto tal como un fetiche o amuleto para cargarlo con la energía del caos. Un amuleto puede ser cargado simplemente sosteniéndolo en una mano y usando el dedo índice de la otra mano como puntero, concentrando una carga éterica emanando de la punta del dedo índice dentro del amuleto. Haciendo esto el hechicero está creando un vínculo mágico directo con el amuleto. La mayoría de personas son conscientes de la sensación desagradable experimentada cuando otra la apunta con un dedo; esta reacción puede provenir de nuestro pasado tribal cuando apuntar con un dedo era maldecir o encantar a la persona.
    Los hechiceros Filipinos, aunque hoy prefieren ser llamados doctores para obtener credibilidad, usan sus dedos como punteros para dirigir su energía mágica, reemplazando la necesidad de usar un escalpelo para hacer cirugía. Después de que la cirugía es terminada no hay cicatriz o marca dejada sobre el cuerpo. Las manos o dedos son así una herramienta mágica muy poderosa. El dedo índice puede ser usado para dirigir sutilmente energía a cualquier objeto de una forma discreta o para evitar atraer la atención. Un hechicero puede, sin embargo, incluir un puntero en su equipamiento mágico.
    Un puntero puede hacerse del resto de la rama que fue usada para confeccionar las runas. Puede ser decorado con símbolos mágicos o sigilos diseñados por el hechicero, grabados en el puntero para cargarlo, y puede ser afilado en uno de sus extremos para que recuerde una punta lisa. Una caosfera puede ser grabada dentro del puntero y teñida con sangre y semen o fluido vaginal, cargando el puntero completado de una manera similar a las herramientas adivinatorias.
    El falo también es una imagen mágica ampliamente usada, yendo más allá de las connotaciones puramente sexuales. Un puntero fálico puede ser grabado en madera para ser usado de esta forma en trabajos de hechicería de una naturaleza sexual, pero también en otros trabajos que requieran una fuerza creativa penetrante. Una serpiente puede ser grabada o pintada sobre el puntero fálico como un símbolo de su dadora fuerza de vida. Puede ser usado, por ejemplo, para realizar trabajos curativos para problemas femeninos internos. El hechicero que va a realizar la ceremonia curativa primeramente relajará a la paciente, para que la penetración no sea dolorosa y una vez haya sido lograda, el hechicero puede comenzar a visualizar una caosfera dorada de pura energía curativa y vibrar un mantra canturreado para inducir la gnosis. El hechicero El hechicero entonces visualiza la caosfera dejando el puntero y lentamente desintegrando, destruyendo la enfermedad y de esta manera desterrándola. Estas prácticas no deben ser vistas en términos de perversión sexual y los hechiceros que han usado objetos fálicos y todavía los usan para los trabajos de hechicería, lo hacen en un estado alterado de consciencia, para dirigir la voluntad hacia el éxito del trabajo emprendido. El puntero fálico puede ser usado para enviar un hechizo para atraer a una pareja. En este caso el hechicero puede visualizar el encuentro sexual, apuntando el arma fálica en la visualización y recitando un hechizo de atracción, que puede ser de la siguiente forma simple:


        Ven a mí o mujer de mi lujuria.
        Que la llama sexual se encienda en tu mente.
        Siénteme, quiéreme, y antes de la luna llena
        Estarás en mis brazos.

  
El puntero fálico es una muy antigua herramienta mágica que ha sido usada por gran diversidad de culturas para varios propósitos mágicos y simbólicos. En África todavía hay en la actualidad una tribu que tiene en su poblado un convento en el que las religiosas adoran un falo grabado, usándolo como fetiche. Las religiosas insertan el falo dentro de sus vaginas al amanecer cada mañana y se masturban para asegurar que las mujeres de la tribu serán fértiles y las cosechas abundantes. Después de que el periodo de iniciación es completado todas ellas toman parte en un rito de paso que implica tener unión sexual con el cabeza masculino del convento. Antes del rito, las iniciadas son todas vírgenes y esta será la única vez en sus vidas que tengan una unión sexual, salvo el ritual de masturbación. Ellas permanecen célibes, viviendo dentro de los confines de los muros del convento, habiendo entrado por su propia libre voluntad. El fetiche fálico es una forma divina adorada como un guardián de la naturaleza. Grandes penes son grabados por los miembros masculinos de la tribu e insertados dentro de los muros externos de sus cabañas.
    El puntero también puede servir como una herramienta a ser usada en conjuraciones de demonios, entidades y espíritus. Estas entidades pueden ser usadas después para llevar a cabo las órdenes (voluntad) del hechicero, sea una maldición, hechizo, encantamiento u otro trabajo de hechicería. El puntero actuará como un imán que atrae a la entidad que es convocada. Para llamar a la entidad o espíritu, el hechicero puede usar una lengua barbárica tal como el Enoquiano que fue escrito por el mago Isabelino John Dee, bajo la instrucción del ángel de Enoch. El hechicero también puede usar su propio lenguaje mágico, que puede ser inducido durante gnosis. Las palabras barbáricas deberían fluir libremente siendo liberadas desde la mente. El hechicero no entiende necesariamente las palabras pero la entidad se manifestará a sí misma con independencia de ello. Una técnica alternativa es conjurar usando una escritura mágica, tal como las runas o los Caracterres Babilónicos o Caldeos. Las formas Caldea y Babilónica de escritura son muy antiguas y algunas de los más antiguos encantamientos usados por el hombre para convocar a los demonios son de Caldea, que estaba localizada en lo que ahora es el sur de Irak.
    El nombre del demonio a ser convocado es escrito dentro de un triángulo usando las letras de la escritura elegida. Tanto el triángulo como el nombre del demonio pueden ser trazados con la sangre del hechicero, para formar un vínculo mágico, o alternativamente sal también puede ser usada. El puntero es entonces sostenido con los brazos estirados como un gesto de autoridad mientras el nombre del demonio es invocado para despertarlo desde el Abismo del Caos. El puntero también puede ser usado para trazar el nombre del demonio en el aire, enviando una carga dentro del éter (astral) que abra un portal o pórtico para que el demonio se manifieste dentro del triángulo en el plano material. Después el puntero se convierte en un arma mágica para defender al hechicero contra cualquier acción indebida tomada por el demonio una vez haya aparecido. Cuando estés dando a la entidad la licencia para partir (desterrando), el puntero puede ser usado para visualizar una carga etérica o eléctrica emanando desde la punta y entrando en el demonio, minando la energía que requiere para manifestarse dentro del triángulo. Un círculo astral también puede ser dibujado alrededor del hechicero como un escudo protector durante cualquier trabajo, y cuando el hechicero esté trabajando fuera, el puntero es una poderosa herramienta que le permite dibujar sigilos y sellos en el suelo, cargándolos instantáneamente.
    Como se ha declarado previamente, el término puntero ha sido usado para distinguirlo de una vara, que está tradicionalmente asociada con la Alta Magia, las técnicas que son delineadas en libros tales como “La Clave Menor de Salomón” y “La Magia Sagrada de Abramelin el Mago.” Esta es la razón de que el término puntero fuera usado para describir la herramienta que puede ser directamente usada en la Hechicería del Caos. Con intención de evitar complejidades, las técnicas primitivas, en este sentido significan antiguas o tribales, son preferidas y suficientes para lograr resultados exitosos en la Hechicería del Caos. 


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